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A las entidades empresarias las hacen los hombres que las componen

Entrevistamos a Martín Borbea Antelo, secretario de FADEEAC y vicepresidente de PAETAC, un dirigente empresario de lujo, con más de 14 años de experiencia gremial empresaria. Es un verdadero titán trabajando, pareciera que solo conoce el compromiso con las instituciones a las que pertenece. Trabaja, gestiona y resuelve. Al igual que el transporte de cargas, no conoce de feriados ni de días festivos y al final del recorrido se ven los logros. Trabaja en equipo y con una gran amplitud de criterio escucha a todos. 

Martín Borbea Antelo

¿Cómo se está trabajando desde FADEEAC con el área metropolitana y en el interior? ¿Cómo estás logrando encaminar tu trabajo en Fadeeac?

Esto nos sorprendió a todos, nadie pensó que iba a llegar y de la forma en que llegó. Lo primero que se hizo fué organizar la administración interna, su funcionamiento, y toda la parte operativa de la Federación. Pero paralelo a esto, conformamos lo que después llamamos un Comité de Crisis, para atender todo lo que podía pasar en este tiempo. Nosotros advertimos todo lo que iba a pasar, es más, a medida que iban pasando los días estábamos siempre un paso adelante de todas las cosas que fueron sucediendo. No porque éramos genios ni expertos en todo esto, simplemente porque nos tomamos el trabajo de ir advirtiendo lo que pasaba en Europa y ahí empezamos a ver qué acá podía suceder lo mismo, entonces sabía que teníamos que preverlo para que todo esto no nos tome de sorpresa. Lo primero que se hizo después de organizar internamente la Federación, es empezar a ver qué y cómo iba a transitar nuestra actividad, y lo primero que hicimos fue contactarnos con el Gobierno, trabajamos muy duro y el Gobierno nos escuchó, nos tomó como referentes y logramos que el DNU, el Decreto de Necesidad y Urgencia, se hiciera en base al asesoramiento que le brindamos desde FADEEAC. Fue lo más destacado ya que nos preguntaron cuales eran las cargas esenciales y nosotros se lo explicamos, y gracias a Dios nos entendieron, porque todas las cargas son esenciales, en definitiva lo que creemos que puede no ser esencial, por ejemplo, el plástico o el cloro, en un momento se iba a transformar en esencial. El plástico no es esencial hasta que se necesita un packaging para los alimentos, medicamentos o para productos de limpieza, entonces todo termina siendo esencial. Y lo que no era esencial como los textiles, por ejemplo, al principio se paralizó y todos los camiones y las lógisticas relacionadas a esas actividades se paralizaron. Asesorar al Gobierno en la toma de decisiones correcta fue muy importante para la actividad.

¿Cómo se siguieron manejandolo?

El paso posterior fue que al otro día del decreto, los gobiernos provinciales empezaron a tomar decisiones sin conocimiento, y comenzaron a restringir cargas.  A pesar que el gobierno nacional había dejado la libre transitabilidad de las cargas, los gobiernos locales empezaron a  tomar medidas de restricción de algunas cargas y esto llegó al punto en que no dejaban entrar alimentos balanceados para unos criaderos de cerdos, por ejemplo,  sin darse cuenta que ese cerdo después se iba a transformar en alimento para la población. Y eso pasó. También a la vez estábamos advirtiéndole a las empresas que empezaran a tomar medidas con los choferes, de hecho  nosotros creamos un protocolo de sanidad cuatro días antes que lo estableciera el Estado Nacional, y lo creamos y lo publicamos desde nuestra  federación a todas las Cámaras y estas a todas las empresas. Por eso te digo que siempre estuvimos un paso adelante qué todo el resto, incluso ya sabíamos que las rutas se iban a complicar con las estaciones de servicio, con las restricciones en los pueblos y todo, y empezamos a hacer gestiones para facilitar la libre transitabilidad de la cargas a todo el país.

¿Fué difícil establecer acuerdos con todos los actores?

Fué un trabajo en el que todos aportaron una parte. Recuerdo, por ejemplo, un sábado y domingo trabajando, hablando con la Cámara de expendedores de combustible y con algunas petroleras, haciendo acuerdos, aunque sea de palabra al principio y que después se materializaron, acuerdos para garantizar que los choferes que estaban circulando por las rutas tuvieran donde parar, higienizarse alimentarse e incluso hasta cargar combustible y eso se hizo. La verdad que  los primeros diez días fueron arduos, sinceramente no me los voy a olvidar nunca, estuvimos trabajando cerca de veinte horas por día, sin parar, porque eran problemas que se daban en todos lados, incluso tuvimos la idea de crear un canal de comunicación que fue un número WhatsApp para dar asistencia a las Cámaras y a algunas empresas que tuvieran roblemas en las rutas y la verdad que tuvimos una repercusión que nos sorprendió. En las primeras 24 horas tuvimos 200 consultas y al día de hoy llevamos más de 23.000 consultas pudiendo ser resueltas el 96%. Eso es un orgullo, producto del trabajo entre todos.

¿Así y todo el tema de las decisiones de las provincias siguió siendo un problema?

Sí, yo no sé si las decisiones fueron inútiles, lo que sí fueron muy desorganizadas, e incluso teniendo  un protocolo nacional las provincias establecieron uno propio. Yo trato de ser muy cuidadoso con el tema de las decisiones locales. Los gobernadores tomaron decisiones de cuidado de su población que yo las respeto y las valoro; lo que sucede es que en muchos casos excedieron esas funciones tomando medidas que hasta llegaron a ser inconstitucionales, como por ejemplo confinar a un chofer dentro de la cabina del camión, cerrándoles las puertas o impidiéndole entrar a determinados pueblos o incluso a provincias, obligándolos a realizarse estudios de PCR en cada provincia. La verdad es que hemos llegado a un punto en que el chofer del camión pasó de ser un héroe, de poder trabajar y llevarle alimentos y medicamentos y todos productos a la población, a ser un villano donde se lo consideraba transmisor del virus. Cosa que está demostrada que no, porque el chofer de larga distancia es un chofer que no está de turismo por el país, va atravesando distintas provincias, distintos pueblos arriba de su camión, trasladando esas mercaderías, pero no va paseando y contactándose  con gente. Así que fue una cuestión muy compleja, muy difícil, y ojalá hubiese estado todo un poco más organizado y con una coordinación entre la nación y las provincias y las autoridades locales. Hubieron muchas injusticias y arbitrariedades.

También desde la FADEEAC hicieron mucho por el tema del ATP para las empresas de transporte, ¿verdad?

Sí, así es. Valoro mucho el trabajo que se hizo dentro de la Federación, peleamos mucho el tema del ATP porque como el transporte de cargas fue considerado esencial, se creía que todo el transporte estaba trabajando en un 100% y en realidad no fue así. La logística del transporte los primeros 20 días estuvo paralizada en un 70%, que después continuó. Lo que sucedió es que no había cargas de vuelta, entonces el perjuicio por salir a trasladar una carga era peor que no hacerlo ¿por qué digo esto? Porque cuando un camión va a salta desde Buenos Aires llevando alimentos comúnmente ese camión vuelve desde Salta con otra carga, por ejemplo cerámicos, y esa carga de cerámicos no estaba para volver. Entonces el costo se empeoró, la productividad cayó muchísimo, pero el alimento a Salta había que llevarlo igual, aunque no tuviéramos que traer, entonces el perjuicio económico para muchos transportistas fue peor que haber estado parado.

¿Cómo se desarrolló internamente el trabajo en FADEEAC?

Fue un trabajo en equipo, esto no lo podría haber hecho nadie en soledad, cuando le presentamos esta idea al presidente de Fadeeac de conformar el comité de crisis y por qué lo pensábamos así, el presidente nos dio total apoyo, se puso a disposición, trabajó como cualquiera de nosotros y los asesores también, la verdad que fueron días bastante complicados. En el medio hubo que tomar decisiones difíciles como lo del canal de WhatsApp, que se hizo el primer día, y de esa forma también de cierto modo, colaboramos con el Gobierno para que no estuviera perdiendo tiempo y el foco en tener que dar respuestas a todo esto, porque no solamente tuvimos consulta de transportistas. Teníamos consultas de gente que se tenía que movilizar por algún motivo y pasaba algo y nosotros tratamos de solucionárselo, así que hubo que tomar medidas muy difíciles, como también en la comunicación. Era fundamental desarrollar un sistema de comunicación que nos permitiera hacer llegar los protocolos de sanidad o los protocolos de circulación, incluso de higiene de los vehículos, antes que las mismas autoridades, así que ese trabajo de comunicación también nos permitió justamente tener la repercusión que tuvimos.

¿A su vez, a pesar de todo lo que está pasando, hubo tiempo para desarrollar objetivos fuera de la pandemia?

Sí, Fadeeac estuvo en  todos los acuerdos y todos los trabajos se dieron en relación a las cargas, por ejemplo, cuando se hizo un acuerdo con una petrolera junto con el Ministerio de transporte, el sindicato y otras entidades, ahí estuvo Fadeeac. Estuvimos en casa de gobierno con el protocolo que fue presentado a varios ministros y después la visita del Ministro de Transporte, Mario Meoni y del Ministro de Medio Ambiente, Juan Cabandié, que tiene que ver con el proyecto de FADEEAC de la canasta de energías, que está desarrollando el Departamento de Energía y Medio Ambiente que dirige Luciano Milito, presidente de PAETAC, y los ensayos que se están haciendo con el Biodiesel, esto también demuestra que seguimos con los proyectos, pensando en el transporte del futuro, con el compromiso de seguir adelante con esta actividad y desarrollarla para hacerla mucho más productiva, para que justamente los productos Argentinos tengan mayor competitividad con otros y  poder ayudar, podemos contribuir con el desarrollo del país, así que esto no para aquí, hay que atender todos los frentes, lo urgente, lo importante y lo estratégico, eso hay que continuarlo y no se puede dejar.