Gracias a Bo

Entrevistamos a Walter Bo, titular de Transportes Puerto Nuevo. El reconocido empresario y dirigente transportista nos concedió una larga entrevista. Un hombre de fuerte compromiso con la actividad y solidario con sus pares.

Por Mariano Vidal

Fundada en 1992, Transportes Puerto Nuevo es una de las empresas más confiables dedicadas al servicio logístico de carga peligrosa, cargas generales, almacenaje, distribución, destión de stock e izaje de productos. Al frente de la compañía, como socio gerente, se encuentra Walter Bo, un referente en el ámbito del transporte, que supo hacerse de abajo, hombre siempre consultado y con un perfil solidario que se le reconoce y agradece. Además, es dirigente de CATAMP, la Cámara Argentina del Transporte Automotor de Mercancías y Residuos Peligrosos. Con él mantuvimos una rica conversación donde se tocaron todos los temas que involucran a la actividad del transporte.

-Walter, has recorrido un largo camino de esfuerzo y trabajo. ¿Cómo empezó todo?

-Walter Bo: Nosotros estábamos bajo dependencia de YPF. En el año 92, cuando privatizan las empresas del Estado en el gobierno de Carlos Menem, nos informan que teníamos que formar -les decían- cooperativas, pero “Transporte Puerto Nuevo” nace como una S.R.L. Quedamos con parte del parque automotor, de los camiones que teníamos en esa época, camiones rusos, los Kamaz, y lo único que teníamos, que eran una súper nave, eran cuatro Scania modelo 85, los Scania 112. Éramos 25 socios. YPF tercerizaba el servicio de transporte. Nos hacen un contrato a 15 meses para saldar la deuda: los primeros 9 meses teníamos un aval; los últimos 6 meses ya podíamos nosotros facturar en forma independiente, fuera de YPF. Yo andaba arriba de uno de los camiones de la flota, de lo que era YPF. El primer año, normalmente bien; el segundo año, por miserias humanas, el que estaba ocupando mi lugar -una persona que no entendió el concepto de ser socio y crecer- empezó a utilizar la empresa en beneficio propio. Los demás empezamos a ver los desvíos. En resumen: me bajo del camión y, sin saber siquiera enchufar una computadora, agarré las riendas de la empresa junto con uno de mis socios ( Jorge Bispo ) quien hoy es quien es Jefe de la administración y el resto de mis socios a cargo de diferentes áreas de la empresa. Fue un trabajo muy duro porque había socios que no comprendían la realidad de que esto había que cambiarlo. Agarramos  la empresa con 3 balances en rojo y 9 camiones. Nos quedaban 6-7 cargas de cañerías de YPF y, con este antecedente, imagínate, no teníamos crédito ni para comprar una bicicleta.

-Ahora hay una gama de servicios que le están brindando a YPF mucho más completa, más grande y específicos.

-WB: Sí, fuimos estructurándonos, e YPF fue confiando en nosotros a medida que íbamos cumpliendo. Porque salimos a competir y a licitar como cualquier transporte que está en el mercado. Obviamente, teníamos una cierta ventaja: a mí me conocían muchos de muchos sectores (almacenes o yacimientos) por haber estado dentro de la compañía y con un camión, simplemente como camionero, no como comercial ni gerente de una empresa. La confianza valió el respeto. Y después fuimos sumando. Al transportar lubricantes, despues trabajamos con el laboratorio, la refinería, el yacimiento, las cargas químicas. La única actividad que no hicimos dentro de YPF fue transportar combustible liviano. No porque no nos lo ofrecieran, pero tenemos  una línea que es la carga general, carga peligrosa, carga seca y nos fuimos expandiendo ahí.

-¿De qué manera se adecuaron a esa actividad que demanda tanta exigencia y preparación? 

-WB: Sí, es muy exigente. A través de cursos en cargas generales y peligrosas, fuimos obteniendo las habilitaciones de las unidades que, amén de la habilitación a nivel nacional, también las normas internas de las diferentes petroleras exigen otras habilitaciones. Que es otro costo, otros permisos, otros cursos. Vos tenés que tener cursos de manejo defensivo, curso para entrar a la refinería, curso para entrar a las áreas petroleras, diferentes tipos de información que tenés que brindar en el sistema satelital o lo que hizo la unidad en el área de yacimientos. Todos esos costos ocultos, que algunos no los ven, dificulta nuestra actividad. Tenemos  que amortizar estas unidades en 10 años y para una empresa que tiene bastantes unidades, 5-7 unidades por año, hoy es complejo, con lo que hay para sacar un crédito y la situación impositiva y fiscal que estamos sufriendo, que es tremenda.
-A todo eso, sumale lo que llamamos costos encubiertos y los directos, las cargas impositivas, los costos financieros, la obligatoriedad de inversión inmediata, porque los vencimientos se van dando de a 5/7 camiones por año, mínimo. Y después tenés el tema laboral, el problema más grave…

-WB: Calculo que todo eso que vos decís, se resume así: primero, nuestra Federación tendría que salir y transmitir eso, tanto al sindicato como a los dadores de carga, transmitirles nuestra real situación… Cada empresa maneja su economía y la maneja mal o la maneja bien. Es una cuestión de que alguien es más astuto que otro. De los números, no nos podemos escapar, son todos iguales. En referencia al tema de los choferes, yo puedo hablar con propiedad porque lo fui durante muchos años, lo conozco de adentro, me senté en las dos sillas, en la del escritorio y en la del camión. No tuve la suerte que hoy tienen los choferes, de andar en las unidades en las que andan, con la comodidad, el confort (que me parece excelente), y la seguridad. Y también estaba mal el que uno no tenía un beneficio, una obra social. Veo bien que haya alguien que defienda al trabajador, el sindicato es bueno que lo defienda, pero no que nos pasemos a la otra raya. Hoy, hay momentos que vos decís que no te puede manejar la empresa alguien que no es tu socio.
– ¿Y por que decidiste ser dirigente del transporte en una Cámara empresaria?

-WB: Porque lo más fácil es decir: “No voy. Me ocupo de lo mío”. Pero preocuparme de lo mío es también ocuparse un poquito. El transporte es mi vocación. Algunos me dicen: “Tenés olor a gasoil”. Mi viejo, anduvo 40 años arriba de un camión, mis socios también saben de lo que es andar arriba de un camión, y mas en esas épocas, donde las cosas no eran tan accesibles como ahora, ellos la pelearon tanto como yo, pero uno quiere esto, nació con esto, y aunque nos castigen o golpeen, seguimos remando como podemos. Y uno que tiene vocación quiere revertir esa situación. Yo voy a las reuniones de Cámara y quiero ir a aportar. Yo soy asociado y soy directivo de una Cámara, y como asociado, necesito que me den una respuesta. Ver que haya gestión. Y lograr lo mejor para la actividad. Necesitamos unirnos todos para el bien común del sector, buscar beneficios. Nos tildan de “formadores de precios” y quizá la población no sabe, ni tiene idea, porque tampoco se comunica. Hoy no somos conocidos. Ven un camión y dicen: “Qué hermoso camión, mirá la plata que sale ese camión, mirá la plata que tienen estos empresarios…”. Y no saben cómo lo estamos pagando, si lo podemos pagar, si el banco nos lo quita antes de que termine de pagar…

-También te ocupas de tareas solidarias, hechas a voluntad, que tampoco son muy difundidas. Por ejemplo, hay que hacer una construcción, una escuela, una iglesia, lo que fuera. Ahora bien, el resultado, es enorme. Lo hemos visto ahora, con las últimas inundaciones de Salta.

-WB: Bueno, si ocupo el cargo de Vicepresidente de la Fundacion Rancho Ñato, que preside el Chaqueño Palavecino, donde damos una ayuda dentro de nuestras posibilidades a los criollos y Aborigenes de la zona del Chaco Salteño desde hace varios años, lamentablemente, el desborde del Río Pilcomayo en este Febrero 2018,  nos llevó nuevamente a Salta. Con Juan Carr (titular de Red Solidaria)  tenemos una estrecha relación. Juan me dice: “Salta” y nosotros automáticamente sabemos que algo hay que hacer, asi como en Santa Fe o Chubut. Así pasó en Comodoro Rivadavia, donde también participamos. Esta última movida fue realmente algo muy emocionante. Cuando hacemos este tipo de colaboraciones yo me subo a uno de los camiones de nuestra empresa, actualmente tengo las L.N.H de Grales y Peligrosas vigentes, y así participo presencialmente. Entonces, es muy emotivo cuando vos ves la respuesta de todos nuestros colegas, del grupo “Entre Colegas”, que abrieron todas sus sucursales, desde Bahía Blanca a Ushuaia, y ves la gente de los depósitos que recepcionaba cargas, otros que las separan y clasifican las donaciones de todo el país… es un grupo además de ser conformado por empresarios de vasta trayectoria en nuestra actividad , se destacan por ser MUY SOLIDARIOS ¡! Y les quiero transmitir mi profundo agradecimiento.

-Y sin que participen punteros políticos que dicen: “Dámelo a mí, que yo lo reparto…”.

-WB: No. De ninguna manera. En esta ultima caravana la gente de Volvo y de Scania nos pusieron unidades a disposición, con choferes, con gasto, con el combustible, además de Tte Braiotta, F.Andreu, Expreso Oro Negro, TPN,  Vesprini, C.D.C, NB.Cargo, Tte Sierra, Tte Padilla, y la verdad fue emocionante. En total fueron 11 camiones con toneladas de ayuda. Hoy mismo, el grupo de choferes sigue manteniendo el grupito de Whatsapp donde los escucho todos los días, y se encuentran por ahí en diferentes partes del país, se bajan, se dan un abrazo, se emocionan… Yo creo que eso hay que valorarlo.

More from María Laura Labayen

Hino certifica sus transformaciones

A través de las capacitaciones, HINO forma equipo con los carroceros para...
Leer Más

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *