Distribución a medida, capacidad de carga y autonomía energética son algunas de las claves de estos motorhome. Julio Schiliro, de Carrocerías Culpina, explica cómo trabajan junto a cada familia para transformar un camión en su hogar para viajar.
Convertir un camión en un motorhome implica mucho más que instalar una cama, una cocina y un baño. Cada proyecto exige resolver cómo aprovechar el espacio, distribuir el peso e incorporar los recursos necesarios para viajar con comodidad y seguridad.
Julio Schiliro, de Culpina Expedition Truck, nos cuenta en una entrevista exclusiva a Supertruck que ese desarrollo se apoya en una trayectoria familiar de seis décadas, iniciada por su padre, y en la experiencia adquirida en carrocerías y equipamientos para el transporte de pasajeros.
Con el tiempo, las necesidades de los clientes abrieron un nuevo camino: construir un motorhome sobre vehículos con mayor capacidad de carga y espacio interior. “Queremos un camión mediano, potente, que pueda tener mucha capacidad de carga para poder armar un motorhome”, recordó Schiliro sobre los pedidos que impulsaron estos desarrollos.
El camión como punto de partida de un motorhome
Una de las bases elegidas por la empresa es el Volkswagen Delivery de 11 toneladas. Según explicó Schiliro, permite incorporar un módulo habitable con diferentes ambientes y transportar elementos que pueden comprometer la capacidad de carga de una van, como los depósitos de agua limpia y aguas grises, las baterías y el equipamiento.
En el caso presentado durante la entrevista, indicó que el vehículo equipado terminó con un peso de aproximadamente siete toneladas. La capacidad volumétrica también permite adaptar la distribución a distintos usuarios: desde un matrimonio que busca un dormitorio independiente hasta una familia numerosa que necesita más lugares para dormir y espacios de uso compartido.
En algunos proyectos, además, los clientes solicitan una conexión entre la cabina y el módulo habitable. Cada decisión forma parte de un desarrollo que debe contemplar tanto el uso cotidiano como la seguridad del conjunto.
Un proyecto que se construye en familia
Para Schiliro, la participación de los propietarios comienza mucho antes de la producción. “Es un proyecto familiar”, definió. Por eso, las primeras conversaciones buscan conocer cuántas personas viajarán, qué privacidad necesitan, qué destinos tienen previstos y cuánto tiempo piensan permanecer fuera de casa.
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Las respuestas pueden ser muy diferentes. Hay quienes buscan una unidad para recorrer el país durante sus vacaciones y quienes venden su vivienda para iniciar un viaje sin fecha de regreso. Esa diferencia influye en la distribución, el almacenamiento, la autonomía y la selección de los equipos. También obliga a pensar cómo resolver una eventual reparación lejos del lugar de fabricación. Según explicó Schiliro, la empresa utiliza equipamiento de alta calidad y busca componentes con disponibilidad de repuestos en los destinos que recorrerá cada cliente.
De las primeras ideas al diseño interior
Cuando los futuros propietarios todavía no tienen una distribución definida, el equipo de diseño les presenta distintas alternativas de planta. A partir de esa selección, se avanza hacia una propuesta más detallada, con renders que permiten visualizar el interior antes de construirlo.
En esa etapa se eligen terminaciones, revestimientos, colores y mobiliario. En la unidad mostrada en Expo Rodantear con base del Delivery 4×4, por ejemplo, los clientes optaron por muebles laqueados. “Diseñamos todo en conjunto”, señaló Schiliro. La producción comienza una vez aprobada la propuesta.
Ese trabajo requiere compatibilizar los deseos de cada familia con las posibilidades del vehículo. Cada incorporación suma peso y ocupa espacio, por lo que la ingeniería debe encontrar un equilibrio entre confort, capacidad de carga y comportamiento en marcha.
Energía eléctrica y equipamiento sin gas
Uno de los aspectos destacados de la entrevista fue la decisión de prescindir del gas en los equipamientos. “Nosotros no armamos garrafas, no hay gas en nuestros equipamientos”, afirmó Schiliro. La instalación eléctrica integra baterías, paneles solares, inversores y reguladores para abastecer los distintos consumos del motorhome.
Durante la charla, destacó que la unidad exhibida mantenía en funcionamiento el aire acondicionado y la heladera, incluso en una jornada nublada, mientras recibía energía de los paneles del techo. La autonomía disponible depende del equipamiento instalado, el consumo y las condiciones de uso, por lo que su dimensionamiento forma parte del proyecto de cada vehículo.
La gestión de la energía se realiza desde una pantalla digital que reúne los controles del sistema. El objetivo, explicó Schiliro, es que el manejo resulte sencillo para los usuarios. Esa facilidad de uso se complementa con protecciones eléctricas e identificación de los circuitos, para que los propietarios puedan reconocer a qué corresponde cada térmica o disyuntor ante un inconveniente.
Para Culpina Expedition Truck, el desafío es integrar todas esas soluciones en un vehículo pensado alrededor de quienes lo van a habitar. Porque detrás de cada distribución, cada depósito de agua y cada equipo instalado hay una familia con una forma distinta de viajar.




