Scania puede decir que el camión eléctrico más largo del mundo es un desarrollo propio de la mano de LBC Frakt y el proyecto TREE que impulsa este tipo de vehículos pesados.
El camión eléctrico más largo del mundo inició sus pruebas en campo, lo que remarca que la electrificación del transporte pesado ya está en el siguiente nivel. Este hecho se da gracias a un producto de Scania en colaboración con la empresa transportista sueca LBC Frakt, Stora Enso y el proyecto TREE.
Y es justamente este proyecto TREE que se lleva a cabo con el apoyo de Innova a través de FFI (Vehicle Strategic Research and Innovation) y otros 23 socios que dio vida al camión eléctrico más largo del mundo, ya que fomenta el desarrollo de flotas de vehículos que puedan reducir las emisiones de dióxido de carbono en Suecia.
Scania R450E, el camión eléctrico más largo hasta el momento
El responsable de trasladar este bitren para ser considerado el camión eléctrico más largo del mundo en operación en carretera es un Scania R450E de última generación. Sobre la base del modelo convencional a diésel 6×4, suma el sistema de propulsión eléctrica mediante un motor de 450 kW y un pack de baterías de 628 kWh con el que a carga completa logra recorrer hasta 200 km sin repostar.
Esta unidad es parte de una flota de eléctricos que operarán dentro de la industria forestal de Värmland, Suecia. Desde LBC Frakt, empresa responsable de tener a cargo al camión eléctrico más largo del mundo hasta el momento, afirman: “queremos mostrar cómo se puede implementar la electrificación desde una perspectiva de sistemas para crear soluciones de transporte más sostenibles”.
En total, contado la cabeza tractora más los dos semirremolques, el camión eléctrico más largo del mundo mide 33,5 metros y cumple su función en lo que respecta a aplicaciones de logística maderera, transportando astilla desde los aserraderos regionales hasta la fábrica de cartón de Stora Enso en Skoghall, a las afueras de Karlstad.
Pero no todo recae en la longitud de este bitren. Gracias a su extrema capacidad de carga, de hasta 94 toneladas, puede transportar un 36% más por trayecto que un camión convencional, haciendo que el transporte sea más eficiente y se vean reducidas aún más las emisiones en hasta 1.000 toneladas al año. Otro claro ejemplo de esto es Volvo CE y sus dumpers articulados A30 y A40 para canteras y construcción también eléctricos.
Las diferentes misiones del camión eléctrico más largo del mundo y del resto de las unidades a batería que se insertan en el proyecto dentro de la industria forestal tienen como objetivo electrificar toda la cadena de transporte, desde el bosque hasta la industria.
“Debemos crear un modelo que también pueda aplicarse a otras industrias. La hipótesis es que si la electrificación funciona en el complejo entorno de la industria forestal, también se puede implementar en muchas otras áreas. Estamos trabajando juntos para el futuro”, afirma Anders Lööf, CEO de LBC Frakt.


