Un estudio enfrentó un camión eléctrico vs diésel en condiciones reales reveló que un modelo a batería puede ahorrar casi 160.000 dólares en seis años frente a uno a combustible fósil.
En medio del debate sobre el futuro del transporte, un estudio realizado en Canadá aporta datos concretos que pueden inclinar la balanza. La comparación entre un camión eléctrico vs diésel dejó un resultado contundente: el ahorro económico es mucho mayor de lo que la mayoría imagina.
Lejos de simulaciones o pruebas de laboratorio, el análisis se basó en operaciones reales, con camiones trabajando en rutas comerciales durante años. Y los números hablan por sí solos.
Un estudio en condiciones reales: Camión eléctrico vs diésel
El proyecto fue llevado adelante por el Grupo PIT de FPInnovations junto con el programa gubernamental canadiense de camiones de cero emisiones. Durante más de un año, analizaron el desempeño de unidades en condiciones reales de trabajo, acumulando más de 200.000 kilómetros de datos en rutas del área de Montreal.
Para lograr una comparación justa entre un camión eléctrico vs diésel, se utilizaron modelos equivalentes de la misma marca. Por un lado el Freightliner Cascadia diésel y su versión eléctrica, el eCascadia. De esta forma, se eliminaron variables externas al comparar modelos de marcas distintas y se enfocó exclusivamente en el tipo de propulsión.
El objetivo fue claro: entender cuánto cambia el costo operativo entre ambas tecnologías cuando se utilizan en escenarios reales. Y el resultado fue contundente. Proyectando el uso a seis años y unos 540.000 kilómetros totales (en Canadá se promedia 90.000 km por camión al año), el eléctrico mostró un ahorro de aproximadamente 157.000 dólares frente al diésel.
Esto equivale a más de 26.000 dólares por año, una cifra que cambia completamente la ecuación económica del transporte pesado. En términos simples, el ahorro acumulado es tan alto que, en muchos casos, podría cubrir una parte importante del costo de un nuevo camión.
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El principal factor detrás de esta diferencia es el menor costo energético, ya que la electricidad resulta más barata y estable que el diésel. A esto se suman menores gastos de mantenimiento, gracias a una mecánica mucho más simple. A continuación, te mostramos la comparación realizada por los responsables del proyecto que puso a debatir la rivalidad entre un camión eléctrico vs diésel:
Sin embargo, el estudio también deja una advertencia importante: no alcanza con reemplazar un camión diésel por uno eléctrico sin modificar la operación. Los mejores resultados se obtuvieron en rutas predecibles, con recorridos definidos, puntos de carga centralizados y horarios controlados.
Cuando las condiciones operativas eran más variables o exigentes, la eficiencia del eléctrico podía verse afectada. Esto deja en claro que la transición no es solo tecnológica, sino también logística.
¿Vale la pena comparar un camión eléctrico vs diésel?
El estudio tiene en cuenta el valor final de cada unidad, con un subsidio muy fuerte por parte del gobierno canadiense, que se ubica en este proyecto en un 58% de descuento del valor real del Freightliner eCascadia, es decir que pasa de valer 560.000 dólares a 235.000 (unos 325.000 menos) frente a los 195.000 dólares del Cascadia diésel.
Lógicamente, esto afecta al ahorro real entre cada camión, ya que los incentivos a los vehículos eléctricos varían según el país. Pese a esto, y sin contar con este subsidio, la lucha entre un camión eléctrico vs diésel sigue siendo favorable para el primero, ya que el ahorro operacional es muy grande.
Por ejemplo, si se toma el valor real del camión eléctrico, unos 560.000 dólares, el mismo se amortizaría recién a los 1.051.200 kilómetros si la unidad recorriera unos 120.000 km por mes, por lo que tardaría unos 8.5 años.



