La carga inalámbrica en movimiento para camiones eléctricos consigue su primer éxito real en rutas estadounidenses a velocidad de autopista. ¿Es viable este tipo de tecnología?
El futuro del transporte pesado podría cambiar para siempre luego de que investigadores en Estados Unidos lograran, por primera vez, recargar camiones eléctricos en plena marcha sin cables y sin paradas, mientras realizan un trayecto logístico habitual.
Este experimento desarrollado por la Universidad de Purdue en Estados Unidos demostró que la carga inalámbrica dinámica para camiones eléctricos no es ciencia ficción: es tecnología real, que ya funciona, y que podría transformar para siempre cómo se mueven las flotas de carga. Si se desarrolla a escala, imaginar rutas donde los camiones eléctricos no necesiten cargar en estaciones dejará de ser utopía.
Cómo funciona la tecnología que recarga los camiones eléctricos en movimiento
La base del sistema para reinventar el mundo de los camiones eléctricos es la carga inductiva. Al igual que un celular se recarga sin enchufe, este método usa bobinas transmisoras instaladas bajo el asfalto de la carretera que se conectan por campo magnético con bobinas receptoras ubicadas en el vehículo. Cuando el camión pasa por encima, la energía fluye desde la vía hacia la batería.
En el caso probado en EE.UU., un camión pesado recorrió una sección de unos 400 metros de esta carretera tan especial a unos 105 km/h mientras recibía hasta 190 kW de potencia. Algo destacable, considerando que se trata de un vehículo de gran porte. Además, con esta tecnología no hace falta detenerse para conectar nada, ni se depende de estaciones de carga fija.
Ahora bien, ¿Para qué sirve este sistema y por qué puede cambiar la perspectiva de los camiones eléctricos? Son cuatro los puntos a tener en cuenta. El primero nace en la necesidad de extender la autonomía sin aumentar las baterías, ya que el camión puede recargar en tramos definidos. Esto reduce peso, costo y complejidad.
Por otro lado se reduce lo que se conoce como “ansiedad por autonomía”. Para quienes dudan en pasarse a camiones eléctricos por miedo a quedarse sin carga (especialmente en rutas largas) esta tecnología ofrece un respaldo real y que se puede instalar en a lo largo y ancho del país.
También entra en juego la flexibilidad frente a soluciones tradicionales. A diferencia de líneas aéreas (catenarias) o estaciones fijas, este método no exige altura uniforme en los vehículos ni equipamiento adicional voluminoso, ya que basta con bobinas magnéticas y una instalación en la ruta.
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Por último, el sistema busca modernizar el transporte de carga, ya que las flotas de camiones eléctricos podrían operar de forma más continua, sin largas paradas y ganando eficiencia. Una revolución para la logística, transporte de mercancías y operaciones de larga distancia.
¿Cuál fue la primera carretera con carga inalámbrica y qué se espera a futuro?
Aunque la noticia viene por el éxito en EE.UU., años atrás ya hubo experiencias similares, sobre todo en Europa. En Alemania, por ejemplo, un tramo de autopista (la A6 en Baviera) fue equipado para probar la carga inductiva a vehículos eléctricos, como parte del proyecto piloto del sistema e-road.
Pero ojo, porque no todo es color de rosa: instalar este tipo de infraestructura no es accesible, y convertir muchas rutas en “carreteras eléctricas” implica una inversión significativa. Además, no cualquier vehículo podrá aprovecharlo, ya que necesita tener el receptor especial, lo que implica una adaptación técnica.
Es por eso que lo más probable es que, en una primera etapa, los sistemas se implementen en corredores logísticos clave, esas rutas que utilicen frecuentemente camiones eléctricos, antes de pensar en una red generalizada. También será necesario definir estándares, mantener la infraestructura en buen estado, y asegurar compatibilidad entre distintos fabricantes y modelos de vehículos.



