En Australia, ver camiones gigantes de tres o más remolques es moneda corriente. Un claro ejemplo de esto es el Kenworth C509 de la compañía MGM Bulk.
Australia tiene algo que pocos países pueden igualar: rutas interminables, calor infernal y distancias que se miden en cientos de kilómetros. En ese escenario, los camiones gigantes son más que un medio de transporte: son parte del ADN del país.
Y entre todos, los que opera la empresa MGM Bulk se ganaron su lugar como verdaderos colosos del camino. Esta compañía, especializada en transporte por carretera de materiales a granel, ya cuenta con 20 modelos Kenworth C509, diseñados para arrastrar estos trenes de carretera de proporciones descomunales.
Cuatro remolques, 56 ruedas y 220 toneladas: así son los camiones gigantes australianos
Ver pasar uno de estos camiones gigantes apodados “trenes de carretera” es una experiencia hipnótica, ya sea por el rugir del motor, la estela de polvo y la sensación de que la vía se achica ante su paso. Más que herramientas de transporte son símbolos del ingenio humano frente a un territorio extremo y de por sí extenso.
Cuando nos referimos a camiones gigantes no exageramos. Hablamos de vehículos que rozan los 60 metros de longitud y que mueven un peso bruto combinado de 220 toneladas. No hay error en las cifras: cada uno de estos conjuntos suma cuatro remolques basculantes, enganchados entre sí mediante sistemas de quinta rueda, y montan 28 ejes y 56 neumáticos dobles. ¿Cuánto se gastará la empresa al momento de cambiar las cubiertas? Mejor no preguntemos.
El corazón de estos camiones gigantes suelen ser bestiales. Y en el caso de los Kenworth C509 no es la excepción. Para arrastrar semejante conjunto, cuenta con un motor Cummins X15 de 15 litros, que entrega 600 caballos de fuerza y 2.800 Nm de torque.
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A eso se suma una transmisión manual Eaton de la Serie 22 de 18 velocidades. ¿Manual? Sí, porque en el desierto australiano la automatización todavía no reemplaza la mano experta de los conductores debido a las carreteras sinuosas y con varios declives y cuestas.
El desafío de Pilbara: calor, polvo y distancia
MGM Bulk opera principalmente en la región de Pilbara, en el árido noroeste australiano. Allí las temperaturas superan los 45 °C y las rutas son de ripio o asfalto rugoso. Los camiones gigantes como el Kenworth se encargan de transportar mineral de hierro desde las minas hasta el puerto de Hedland, recorriendo trayectos que pondrían en jaque a cualquier otro vehículo.
En ese entorno, la robustez no es opcional. Y ahí entra en juego la fidelidad de MGM con la marca: “Solo compramos Kenworth. Colaboramos con ellos desde 2014 y el número de unidades aumenta cada año”, asegura Allan Thomas, gerente de flota de la compañía.
Desde hace más de una década, MGM Bulk y Kenworth mantienen una relación que podría definirse como un matrimonio de acero. Hoy la flota supera los 200 camiones, entre ellos modelos C509, T909, K200 y T410, todos preparados para resistir jornadas extenuantes y toneladas de carga.
Sin dudas, estos camiones gigantes australianos son un espectáculo rodante. En cualquier otra parte del mundo, semejante conjunto sería impensado, pero en “Land Down Under” (apodo coloquial al país y canción que hizo famosa a la banda Men at Work) se convirtieron en parte del paisaje.
En pocas palabras, los camiones gigantes de Kenworth no solo transportan mineral, sino que mueven el pulso económico de una región entera y representan lo que mejor define a al transporte australiano: potencia, distancia y determinación.



