MAN y un grupo de empresas desarrollaron el cargador para camiones eléctricos más poderoso hasta el momento. Promete revolucionar la recarga de modelos para larga distancia.
Uno de los mayores desafíos que enfrenta el transporte pesado eléctrico no está relacionado con la autonomía, sino con el tiempo necesario para recargar los paquetes de baterías. Mientras que un camión diésel puede volver a la ruta tras unos pocos minutos en el surtidor, los eléctricos todavía requieren paradas mucho más prolongadas.
Para reducir esa brecha, MAN Truck & Bus lidera el desarrollo de una nueva generación de cargadores ultrarrápidos capaces de suministrar una potencia sin precedentes. Es por eso que la compañía alemana consiguió operar por primera vez un sistema de carga de 3.000 amperios, una cifra récord.
Por qué MAN desarrolla un cargador para camiones eléctricos de 3.000 amperios
El crecimiento del transporte eléctrico de larga distancia depende de resolver un aspecto clave: minimizar los tiempos de inactividad durante la recarga. Aunque las baterías actuales ofrecen autonomías cada vez mayores, detener un camión durante largos períodos representa un desafío operativo para las empresas de logística.
Con ese objetivo nació el proyecto NEFTON, una iniciativa que busca desarrollar tecnologías capaces de llevar la carga ultrarrápida a un nuevo nivel. El logro de alcanzar de manera estable los 3.000 amperios constituye un paso fundamental para elevar las ventajas de contar con vehículos pesados a baterías.
A diferencia de los cargadores rápidos utilizados actualmente por autos y utilitarios eléctricos, este sistema está preparado para trabajar con niveles de potencia muy superiores, permitiendo abastecer baterías de gran capacidad en una fracción del tiempo que demandan las soluciones disponibles en la actualidad.
Cómo funciona esta tecnología y qué ventajas ofrece
El nuevo sistema utiliza el estándar Megawatt Charging System (MCS), desarrollado para soportar potencias cercanas a los 3 megavatios mediante cables y conectores especialmente diseñados para operar con corrientes extremadamente elevadas.
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Para garantizar un funcionamiento seguro, el sistema incorpora refrigeración líquida en los conductores y una arquitectura capaz de controlar con precisión la temperatura durante todo el proceso de carga. De esta manera, es posible transmitir grandes cantidades de energía sin comprometer la seguridad ni la vida útil de los componentes.
La principal ventaja radica en la reducción drástica de los tiempos de recarga. Según las estimaciones de MAN, un camión como el eTGX podrá recuperar más de 400 kilómetros de autonomía en apenas 10 minutos, siempre que disponga de baterías compatibles con este nivel de potencia y de una infraestructura preparada para aprovechar el estándar MCS.
Este avance también permitirá planificar rutas de larga distancia con mayor eficiencia, ya que las pausas destinadas a la recarga podrán coincidir con los descansos obligatorios de los conductores, reduciendo el impacto operativo de la electrificación.
Las empresas que impulsan el proyecto y el futuro de la carga ultrarrápida
El desarrollo del sistema no es un trabajo exclusivo de MAN. El proyecto NEFTON reúne a fabricantes, universidades y centros tecnológicos especializados con el objetivo de acelerar la evolución de la infraestructura para vehículos industriales eléctricos.
Entre los participantes se encuentran AVL, la Universidad Técnica de Múnich, Fraunhofer ISE, Prettl Electronics Automotive, el Research Center for Energy Economics (FfE) y la Universidad de Ciencias Aplicadas de Deggendorf, además de otros socios tecnológicos que aportan conocimientos en electrónica de potencia, refrigeración, gestión energética y desarrollo de baterías.
Si bien todavía será necesario ampliar la infraestructura de carga y adaptar futuras generaciones de baterías para aprovechar plenamente estas potencias, el éxito alcanzado con los 3.000 amperios demuestra que la recarga ultrarrápida para camiones ya no es una idea teórica, sino una tecnología en pleno desarrollo.


