La compañía incorporó tres Volvo VNR Electric a su logística en Canadá y consolida su estrategia de transporte sin emisiones.
Coca-Cola acelera su transición hacia el transporte eléctrico, la cual engloba la estrategia de descarbonización logística en todos los mercados, al ampliar su flota de camiones eléctricos con nuevas unidades del Volvo VNR, el último modelo lanzado en Norteamérica por la marca sueca.
Tras haber iniciado su camino en este segmento en 2023 con las primeras unidades, la compañía confirmó la incorporación de tres nuevos camiones eléctricos en Canadá, con más unidades previstas en el corto plazo. Esta expansión forma parte de un plan más amplio que ya eleva su flota eléctrica a casi 40 vehículos en ese país.
Resultados positivos de Cocal-Cola tras los primeros años de uso
Desde la incorporación de las primeras unidades hace apenas tres años, Coca-Cola Canada Botting logró validar en condiciones reales el rendimiento de los camiones eléctricos en su operación diaria. Es por eso que los Volvo VNR Electric demostraron ser eficientes en recorridos de corta y media distancia, donde los trayectos repetitivos y predecibles permiten aprovechar al máximo la autonomía disponible.
En este tipo de aplicaciones, los Volvo VNR en su faceta eléctrica lograron integrarse sin afectar los tiempos de entrega, manteniendo la confiabilidad operativa mientras reducen considerablemente las emisiones contaminantes.
Además, su uso permitió optimizar costos operativos a largo plazo, principalmente por la menor necesidad de mantenimiento y el menor costo energético frente al diésel.
Cómo son los Volvo VNR eléctricos que incorpora
El Volvo VNR Electric es un camión desarrollado específicamente para operaciones regionales y urbanas, uno de los segmentos donde la electrificación avanza a mayor velocidad, si bien los de larga distancia no se quedan atrás.
Estas unidades tractoras pueden configurarse con múltiples paquetes de baterías de hasta 565 kWh, alcanzando autonomías de hasta aproximadamente 440 kilómetros por carga, lo que los convierte en una solución viable para distribución urbana intensiva y logística de última milla.
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Además, cuentan con sistemas de carga rápida que permiten recuperar el 80% de la capacidad de los acumuladores en unos 90 minutos, algo clave para mantener la operatividad en flotas de alta rotación.
A esto se suma un claro enfoque en confort y seguridad, con cabinas diseñadas para largas jornadas y tecnologías orientadas a mejorar la experiencia del conductor, un aspecto cada vez más valorado en el transporte profesional.
Infraestructura y operación: claves del éxito
Uno de los puntos centrales del crecimiento de esta flota es el desarrollo de infraestructura de carga adecuada. Para acompañar la expansión, Coca-Cola también invirtió en estaciones de carga de alta capacidad, incluyendo cargadores rápidos de hasta 180 kW que permiten abastecer múltiples unidades en simultáneo.
“Este ecosistema resulta fundamental para garantizar la continuidad operativa, especialmente en un modelo logístico donde los camiones realizan varios recorridos diarios entre centros de distribución y puntos de entrega”, destacan de la compañía dueña de la famosa gaseosa.
Con la incorporación de los nuevos Volvo VNR eléctricos, Coca-Cola reafirma su compromiso con la movilidad sustentable y se posiciona como uno de los actores que lideran la adopción de camiones eléctricos en el sector logístico.
El caso de los Volvo VNR Electric, demuestran que la electrificación ya no es una promesa a futuro, sino una realidad concreta en determinadas aplicaciones, especialmente en entornos urbanos y regionales.
A medida que mejoran las autonomías, la infraestructura y los costos, todo indica que este tipo de soluciones seguirá creciendo, marcando el rumbo de la industria del transporte en los próximos años.


