Íntegramente propulsados por biocombustible, la marca alemana realiza una inédita prueba comparativa de más de 4.000 kilómetros tanto con camiones como buses.
Desde la última semana de octubre, Mercedes-Benz puso en marcha un ensayo técnico que combina innovación, sostenibilidad y transporte pesado. La iniciativa, denominada “Ruta Sostenible COP 30”, recorre más de 4.000 kilómetros por distintas carreteras brasileñas para evaluar el rendimiento y las emisiones de camiones y buses que funcionan al 100% con biocombustible.
El recorrido comenzó en la planta de Be8, en Passo Fundo (Rio Grande do Sul), y pasará por las sedes de Mercedes-Benz en São Bernardo do Campo, São Paulo y Brasilia, para finalmente llegar al estado de Pará, en el norte del país, donde se encuentra la planta de Be8 en Santo Antônio do Tauá.
El proyecto está directamente relacionado con la 30ª Conferencia de las Partes sobre el Cambio Climático (COP 30), que se celebrará en Belém, y busca mostrar al mundo el potencial del biocombustible como alternativa real de descarbonización en el transporte.
El biocombustible como estandarte: Camiones y buses bajo la lupa
Para la prueba se utilizan dos camiones Actros Evolution 2553 6×2, equipados con motores BlueTec 6 OM 471 de 550 CV, los más potentes de la marca en Brasil. Uno de ellos se alimenta con Be8 BeVant, un biocombustible renovable, mientras que el otro utiliza diésel comercial B15.
La misma comparación se replica con dos buses interurbanos O 500 RSD 6×2 con motores BlueTec 6 OM 460 de 380 CV, también uno a biocombustible y otro a diésel. ¿El objetivo? Medir y contrastar las emisiones de CO2 en condiciones reales de operación.
“Queremos demostrar las ventajas ambientales del 100% de biocombustible en camiones y autobuses, utilizando modelos de gama alta equipados con motores BlueTec 6”, explicó Luiz Carlos Moraes, Director de Comunicación y Relaciones Institucionales de Mercedes-Benz do Brasil.
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Durante el trayecto, el Instituto Tecnológico Mauá (IMT) –referente nacional en investigación científica– realizará mediciones comparativas entre los cuatro vehículos. Los cálculos de emisiones seguirán metodologías internacionales reconocidas, como el Protocolo GEI y la norma ISO 14064, garantizando resultados transparentes y auditables.
Los datos se certificarán bajo los programas RenovaBio e ISCC, que aseguran la trazabilidad y sostenibilidad del proceso. El objetivo es cuantificar el impacto ambiental de reemplazar el diésel B15 por el biocombustible Be8 BeVant y así validar su eficacia para reducir gases de efecto invernadero.
El Be8 BeVant es un biocombustible renovable con potencial para reducir hasta un 99% las emisiones “del tanque a la rueda” respecto del diésel fósil. También disminuye las emisiones de monóxido de carbono en un 50%, las partículas en un 85% y el humo negro en un 90%.
Además, ofrece ventajas técnicas como mayor lubricidad, bajo contenido de azufre (ULSD máximo 2 ppm) y una combustión más limpia y eficiente, sin necesidad de aditivos químicos. Estas cualidades lo posicionan como una opción inmediata y viable para el transporte pesado, mientras la electrificación total aún enfrenta desafíos de infraestructura en toda Sudamérica.
Desde Mercedes-Benz señalan que la prueba con este biocombustible no solo apunta a la sostenibilidad ambiental. Cada camión transporta 20 toneladas de alimentos que, al finalizar la ruta, serán donadas a comunidades vulnerables del estado de Pará.
Según Erasmo Carlos Battistella, presidente de Be8, el proyecto refleja la vocación brasileña por liderar una movilidad más limpia: “La Ruta Sostenible de la COP 30 conecta innovación, ciencia y sostenibilidad. Brasil está listo para liderar la transición energética con soluciones reales y asequibles”.



