De la mano de Mobility & Innovation Production, un Ford F-Max se convirtió en el primer camión de la marca propulsado por hidrógeno que pasó con éxito las pruebas de homologación y regulaciones europeas.
El Ford F-Max es uno de los camiones más tecnológicos diseñado y fabricado por la terminal automotriz norteamericana en exclusiva para el mercado europeo. Y es que la fusión con Otosan le permite producirlo en Turquía para ser exportado al resto de los mercados dentro del viejo Contiene.
Premiado con el International Truck of the Year en 2019, el Ford F-Max supo meterse en los corazones de los transportistas a tal punto que en sus primeros años no se comercializó fuera del país turco, siendo que en los últimos dos años comenzó a llegar a gran parte de Europa, incluso en mercados difícil de penetrar como Suecia y Dinamarca, donde reinan los Scania y Volvo.
Luego de asentar las bases, y de consolidarse rápidamente en los países en los cuales se comercializa, ahora le tocó el turno de innovar y ponerse al día en materia de propulsión alternativa. Es por eso que el primer camión de hidrógeno desarrollado en Eslovaquia se construyó sobre la plataforma del Ford F-Max con exclusivo apoyo de la marca de Detroit.
Según Mobility & Innovation Production (MIP), la empresa tecnológica eslovaca responsable del proyecto centrada en la investigación y el desarrollo de sistemas de propulsión de cero emisiones para diversos vehículos, este Ford F-Max es el camión propulsado por hidrógeno más innovador, que cumple con las más estrictas normas europeas.
“Este camión utiliza tecnologías innovadoras que aún no se han integrado en los vehículos disponibles en el mercado. Todos los parámetros se han probado y documentado exhaustivamente, por lo que se trata de un concepto totalmente homologado para su uso en vehículos de transporte”, señalan desde MIP.
Ford F-Max a hidrogeno: un camión clave en pos de la sustentabilidad
El Ford F-Max, producido únicamente en Turquía, es la base del nuevo M&I RH120R, un camión de pila de combustible de hidrógeno que se producirá en Eslovaquia, en Europa Central. Este pesado tiene una gran diferencia respecto al modelo convencional: perdió su motor original, el diésel Ford EcoTorq de 500 caballos, para recibir la moderna tecnología que convierte el hidrógeno en electricidad.
Según Ford Trucks, el M&I RH120R incorpora un motor eléctrico Dana Sumo de 540 kW, unos 734 caballos de fuerza reales, con un torque instantáneo de 2.500 Nm. Este avanzado sistema de propulsión se acopla a una transmisión Eaton de 4 velocidades, preparada para funcionar con motores eléctricos.
La pila de combustible, que convierte el hidrógeno en electricidad mediante una reacción química que genera únicamente agua por el escape, tiene una potencia de 117 kW, almacenando la energía generada en baterías de 122 kWh (también disponible en versiones de 180 y 200 kW).
A su vez, con los cilindros llenos de hidrógeno (son cuatro depósitos de 12 kg fabricados por Nproxx), el Ford F-Max es capaz de recorrer de 600 a 750 kilómetros con una sola carga. Por otra parte, la autonomía de conducción utilizando únicamente las baterías de tracción DuraPower es de hasta 120 km.
Otro punto a destacar es el tiempo de repostaje que se reduce significativamente, alrededor de 20 minutos para carga completa de hidrógeno, lo que permite importantes ganancias operativas en comparación con los modelos puramente eléctricos, que necesitan estar conectados a un cargador durante horas.
Según destacan desde Mobility & Innovation Production, el Ford F-Max M&I RH120R podrá operar con combinaciones de hasta 45 toneladas de PBTC (peso bruto total combinado), y ya cuenta con pedidos de las empresas Metrans y Waberer’s, que utilizarán el camión en un periodo de pruebas en los próximos meses.



