Un hito en las ventas de camiones eléctricos en el país asiático redefine el transporte global impulsando una tendencia que va más allá de fronteras.
Sin que el verano boreal llegue a su fin, el mercado mundial del transporte pesado ya tiene un nuevo protagonista. Detrás del ruido habitual que generan las cifras, datos y proyecciones de fin de año, lo que acaba de ocurrir en China podría marcar un punto de inflexión global para toda la industria.
Hasta ahora, hablar de camiones pesados era sinónimo de motores diésel repartiendo de todo en jornadas que parecen interminables. Pero en diciembre de 2025, algo rompió con esa dinámica tradicional: por primera vez en la historia moderna del sector, los camiones eléctricos vendieron más que sus equivalentes diésel en el gigante asiático.
Este dato no es solo una curiosidad local, sino una señal de que la electrificación del transporte pesado podría dejar de ser una aspiración para convertirse en una nueva realidad.
Los camiones eléctricos toman la delantera en China
Según datos recientes que analizan las matriculaciones de vehículos pesados en China, en diciembre pasado se registraron 45.300 unidades vendidas de camiones eléctricos pesados (por encima de las 16 toneladas), lo que representó aproximadamente un 54% del total de ventas en ese mes.
Esto incluye vehículos totalmente eléctricos y parcialmente electrificados (como híbridos enchufables), pero la idea clara es una: por primera vez, la suma de tecnologías limpias dominó por encima de los diésel en el segmento pesado.
En términos anuales, las cifras también son impresionantes. En 2025 se registraron más de 231.000 camiones eléctricos patentados, lo que marca un 29% del total de la venta de camiones, y un crecimiento de 182% en las matriculaciones respecto al año anterior, lo que muestra que el impulso no fue un simple espejismo de fin de año.
¿Qué factores explican este salto? Por un lado, la inminente expiración de subsidios y cambios fiscales en 2026 llevó a muchos compradores a adelantar sus compras antes de que ciertas ventajas desaparecieran, generando una especie de “compras anticipadas” que impulsaron las cifras de diciembre.
Pero más allá de esto, los expertos aseguran que la diferencia de costos operativos, el desarrollo tecnológico de baterías e incluso la infraestructura de recarga ya maduradon lo suficiente como para hacer que muchos operadores consideren a los camiones eléctricos una alternativa viable a los diésel.
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Por otro lado, CV World, un sitio web chino especializado en el mercado de vehículos comerciales, informó que los cinco mayores fabricantes de camiones de China representan el 75% del mercado de camiones diésel y ahora el 61% de camiones eléctricos. Se trata de las marcas FAW, Dongfeng Motor, Foton-Daimler, Shaanxi Auto y Sinotruk/CNHTC.
A su vez, Xia Nan, director de ventas de vehículos comerciales del gigante chino de baterías CATL, calculó recientemente que los camiones eléctricos en China podrían ahorrar alrededor de 1,2 millones de yuanes (más de 150.000 dólares) en comparación con los vehículos de motor de combustión interna durante un ciclo operativo de 10 años.
Para los expertos, CATL se considera un impulsor clave de la electrificación en el sector de vehículos comerciales de China. A mediados de 2024, la compañía lanzó una versátil línea de baterías para vehículos comerciales, además de las intercambiables para camiones, que puede cambiarse en las estaciones en tan solo unos minutos.
De esta manera, la compañía proyectó, ya a mediados de 2025, que la industria de vehículos comerciales podría alcanzar una tasa de electrificación del 50% en los próximos tres años.
Mientras tanto en Europa y Estados Unidos el avance hacia la electrificación de camiones todavía se enfrenta a desafíos significativos (como la infraestructura, los costos iniciales y la logística de recargas), China está demostrando que esa transición puede acelerarse con políticas públicas claras, innovaciones tecnológicas y un mercado que está dispuesto a adoptar cambios profundos.



