Los Mercedes-Benz eActros 600 se ponen a prueba en un largo trayecto desde Alemania hasta Suecia, explorando la carga de megavatios para redefinir el transporte eléctrico de largo alcance.
Arrancar con una “aventura eléctrica” a mitad de semana no es algo que todos tengamos escrito en nuestra agenda. Sin embargo, este recordatorio sí está presente en el calendario de Daimler Trucks. Y es que dos camiones Mercedes-Benz eActros 600 salieron desde Alemania para enfrentar más de 2.400 kilómetros hasta Suecia, atravesando varios países europeos mientras ponen a prueba una tecnología de carga de alto voltaje que promete cambiar las reglas del juego en el transporte pesado.
Este ensayo no es un paseo de rutina: es un test de resistencia, coordinación técnica y logística que busca respuestas clave para hacer de la electrificación del transporte una opción viable para rutas de largo recorrido.
En un contexto donde las flotas buscan eficiencia y menor impacto ambiental, el recorrido de estos Mercedes-Benz eActros 600 no se trata solo de kilómetros, sino de entender cómo interactúan los camiones eléctricos con infraestructuras de carga pensadas para el futuro.
A medida que avanzan por diferentes territorios y condiciones climáticas, los ingenieros de la compañía recopilarán datos sobre tiempo de carga, rendimiento real y la fiabilidad del sistema de megacarga. Todo esto al ritmo de la carretera y con la vista puesta en hacer que los camiones eléctricos puedan competir de igual a igual con los diésel de siempre.
El gran desafío de cargar un Mercedes-Benz eActros 600 en ruta
Lo que hace única a esta prueba es la implementación del Megawatt Charging System (MCS), un estándar de carga ultrarrápida diseñado específicamente para vehículos comerciales pesados, que permite potencias de hasta 1.000 kW.
En teoría, esto significa que un Mercedes-Benz eActros 600 equipado con este sistema puede recargar sus baterías desde el 20% hasta el 80% en aproximadamente 30 minutos, una marca que lo acerca mucho más a la experiencia de recargar combustible en un camión convencional.
A diferencia de los puntos de carga tradicionales que usan la tecnología CCS –que suelen ofrecer hasta unos 400 kW–, el estándar MCS está específicamente pensado para las demandas energéticas de un camión pesado con remolque.
En la práctica, esta prueba ofrece a el fabricante alemán la oportunidad de ver cómo se comporta cada camión con distintos cargadores, cómo responde la gestión térmica de las baterías cuando recibe enormes flujos de energía y qué tan bien se mantienen estos sistemas en condiciones de operación real, incluidas las rutas frías y variables de Europa del Norte.
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Sin embargo, la realidad de infraestructura actual todavía presenta desafíos: en Europa solo hay unos pocos puntos públicos MCS operativos, por lo que gran parte de la recarga en este viaje se realiza también en estaciones privadas diseñadas para este tipo de cargas pesadas. A pesar de esto, probar el estándar en condiciones tan diversas es esencial para evaluar su viabilidad antes de que se expanda a mayor escala.
Qué hay detrás de los números y la autonomía del eActros 600
Además de la recarga rápida, otra de las grandes preguntas sobre el Mercedes-Benz eActros 600 es su autonomía real en carretera. Este camión viene equipado con 3 paquetes de baterías LFP que suman alrededor de 621 kWh de capacidad total junto a así como un nuevo eje propulsor eléctrico de desarrollo propio.
Según Mercedes-Benz Trucks, esto permite al eActros 600 alcanzar hasta unos 500 kilómetros de autonomía sin necesidad de recargar, basados en condiciones prácticas con un peso total de hasta 40 toneladas y velocidades típicas de operación.
Ese número no es solo un dato técnico: en el uso diario, significa que un camión puede cubrir distancias importantes antes de necesitar “parar a cargar”. Y si las paradas se integran con los descansos obligatorios de los conductores, como sugiere la ley, un Mercedes-Benz eActros 600 bien gestionado podría recorrer más de 1.000 kilómetros en un solo día sin perder eficiencia operativa, siempre que la infraestructura de carga esté disponible.



