Los camiones de International suelen apegarse a lo que dicen las normas de diseño, pero este Harvester Sightliner rompió los moldes con su presencia. ¿Cuánto vale un camión así?
Hay camiones raros, extravagantes y de esos que a nadie le gustan. Y después está el International Harvester Sightliner, un modelo que parece haber salido de una película de ciencia ficción antes de que los ‘60 lleguen a su fin. No fue sólo un diseño extraño de cabina, sino una intención de cambiar la visión de cómo se fabrica un pesado
Ahora, décadas después, un ejemplar perfectamente conservado apareció en venta, despertando la curiosidad de entusiastas, coleccionistas y amantes de lo inusual. ¿Qué lo hace tan especial? Colocar ventanas justo debajo de las rodillas del conductor, una de las prioridades del fabricante norteamericano.
International Harvester Sightliner, una gama de camiones poco común
La marca International Harvester siempre tuvo un pie en lo práctico y otro en lo audaz, desde sus raíces en maquinaria agrícola a comienzos del siglo XX hasta camiones legendarios del transporte pesado. Sin embargo, pocos diseños fueron tan especiales y polémicos como los del Sightliner en los años 50 y 60.
Estos camiones eran del tipo cab over engine (COE, o cabina sobre el motor), algo común para maximizar la capacidad de carga, pero la idea original del Sightliner fue ir más allá. Lo que realmente llamó la atención y luego la crítica fue el panel de vidrio extra bajo la línea de visión tradicional que casi permitía ver los pies del conductor desde fuera.
La lógica de ingeniería detrás de esas ventanas “a la altura de las rodillas” era mejorar la visibilidad directa frente al camión, un punto ciego clásico en cabinas COE altas. Suena bien sobre el papel: si manejás un mastodonte de metal que bloquea todo hasta el piso, ¿Por qué no agregar ventanas ahí?
Pero la realidad fue un tanto más peculiar, ya que buena parte de los conductores que manejaban estos camiones reportaron que esos vidrios transparentes actuaban como lentes de aumento para el sol, literalmente “cocinando” las piernas durante jornadas calurosas.
El ejemplar que desafía al tiempo y se pone a la venta
Y acá llegamos al motivo de la noticia: un International Harvester Sightliner 1959 apareció en venta en Estados Unidos restaurado y en un estado realmente excepcional, algo que no se ve todos los días entre camiones de esta era.
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Según el post original (vía Marketplace), esta unidad pasó por un meticuloso proyecto de restauración que le llevó cuatro años de trabajo, poniendo en valor muchas piezas vitales, desde frenos hasta líneas de aire y cableado, además de conservar el motor V8 de 549 pulgadas cúbicas (8.9 litros) acoplado a una transmisión manual de cinco velocidades.
Lo que lo separa de otros camiones vistos “en el camino” (que suelen estar desarmadas o en estado lamentable) es que aún funciona y está registrado, algo que entusiasma a cualquier fan del transporte clásico.
¿El toque final? Aunque originalmente muchos Sightliners se conocían por los colores clásicos de International Harvester, esta unidad está pintada en un curioso esquema verde y amarillo, al estilo John Deere.
Si creías que este camión solo era un extraño experimento industrial, también se volvió parte del imaginario popular, ya que uno de estos camiones fue clave en la película Real Steel (2011), ese film con robots boxeadores protagonizado por Hugh Jackman (Wolverine).
Según el anuncio, el valor de venta es de solo 15.000 dólares, nada mal para uno de los camiones más llamativos de la industria estadounidense.



