Scania junto a uno de sus partners inició las primeras pruebas en condiciones reales con un camión eléctrico que remplaza un pack de baterías por un generador a gasolina.
Scania y DHL Group desarrollaron conjuntamente un camión eléctrico con un generador alimentado por combustible, lo que permite a las empresas de transporte continuar con su logística, ya sea en ciudad o por carretera, sin tener que pasar a recargar los acumuladores en la red.
Se habla de que los vehículos totalmente eléctricos son la solución definitiva en un sistema de transporte sostenible, y la transición a la electricidad debe acelerarse cuanto antes. Sin embargo, existen obstáculos como la falta de puntos de carga, los altos costos de garantizar una capacidad de carga suficiente en los depósitos durante los picos estacionales y la presión sobre la red y los altos precios de la electricidad.
Como solución a estos obstáculos nace este camión eléctrico de autonomía extendida (EREV) de Scania, el cual ayuda a superar estos obstáculos y, al mismo tiempo, permite a las empresas utilizar entre un 80 y un 90% de electricidad renovable.
Rango extendido: el Scania eléctrico y su generador a gasolina
El camión eléctrico de autonomía extendida (EREV) desarrollado por la marca sueca será utilizado por la división Post & Parcel de DHL en Alemania a partir de febrero de 2025 para el transporte de paquetes entre Berlín y Hamburgo, con el fin de probar su rendimiento en las operaciones diarias, antes de que se incorporen vehículos adicionales a la flota de DHL.
El EREV es un camión Scania 23G de 10,5 metros de largo con un peso máximo de 40 toneladas, propulsado por un motor eléctrico de 230 kW (pico de 295 kW), que recibe la energía mediante una batería de 416 kWh y un generador de gasolina de 120 kW.
El generador alimentado por combustible se ubica en lugar de uno de los paquetes de baterías en un camión totalmente eléctrico que no se necesita para la mayoría de las rutas de transporte, lo que reduce la autonomía proveniente de las baterías, pero proporciona energía de respaldo para los escenarios mencionados.
Con la ayuda del generador a bordo, inicialmente alimentado por gasolina y más tarde por combustible diésel/HVO, la autonomía del Scania se extiende hasta 800 kilómetros (habrá que aguardar los resultados) y se puede repostar en cualquier estación de servicio convencional, si es necesario. La diferencia respecto de un camión 100% eléctrico con un peso máximo equivalente sería de unos 300 km extras.
Además, los EREV pueden equiparse con un software que limita el uso del generador alimentado por combustible, lo que permite reducir las emisiones de CO2 y limitarlas a un nivel específico. Según Scania, la velocidad máxima es de 89 km/h y tiene una capacidad de carga de aproximadamente 1.000 paquetes (volumen de una caja móvil). El camión también puede arrastrar un remolque con una caja móvil adicional.
“El futuro es eléctrico, pero la perfección no debe ser enemiga de lo bueno, ya que estamos llegando a él. El vehículo que hemos desarrollado junto con DHL es un ejemplo de soluciones provisionales que pueden mejorar la escala del transporte pesado descarbonizado antes de que el sistema de transporte finalmente se electrifique al 100 por ciento”, señala Christian Levin, CEO de Scania
Esta solución provisional prometedora también busca reducir significativamente de CO₂e, especialmente donde faltan infraestructuras y otras condiciones para un transporte totalmente eléctrico. “Las políticas nacionales y de la UE deberían reconocer e incentivar este concepto mediante un reconocimiento adecuado de la intensidad realista de las emisiones y las reducciones proporcionales de los peajes de las carreteras”, asegura Tobias Meyer, CEO de DHL Group.


