Sí, el último IVECO V8 que vio el mercado dejó de fabricarse hace casi tres décadas. Hoy, esta unidad vuelve a la vida para seguir recorriendo kilómetros con algún fanático del modelo.
Los camiones con motores V8 son hoy una raza extraña en el mundo del transporte. Actualmente, los 6 cilindros en línea son los predilectos para la gran mayoría de aplicaciones pesadas. Y decimos esto porque Scania es el único fabricante que continúa ofreciendo su bloque de ocho cilindros en algunos mercados.
Si hacemos un repaso de la historia, toda marca de vehículos comerciales ofreció un motor V8. Desde la mencionada Scania, pasando por Mercedes-Benz, Mack, Volvo, MAN e IVECO. Y es esta última la que mantuvo modelos icónicos como el TurboStar o el EuroStar con esta afamada arquitectura.
Ahora bien, sin ser fanáticos, ¿Alguien estaría dispuesto a pagar casi 50.000 euros por un IVECO V8 EuroStar de segunda mano? Tiempo atrás, seguramente, esta pregunta hubiera sido poco seria, pero hoy existe una oferta real de este modelo y su precio tan elevado está justificado.
El IVECO V8 EuroStar que volvió a la vida y busca dueño
La historia comenzó hace 32 años, con el debut oficial del Iveco EuroStar. Este vehículo fue el esperado sucesor del icónico TurboStar, ofreciendo componentes de transmisión familiares, pero combinándolos con equipamiento más moderno y cabinas completamente nuevas.
Como resultado, los clientes de los primeros EuroStar podían visitar un concesionario solicitar un vehículo con el famoso motor IVECO V8, una caja de cambios Eaton Twin Splitter no sincronizada y, al mismo tiempo, una de las cabinas más grandes y modernas disponibles en el mercado en aquel momento. Este ejemplar, configurado de esta manera, salió a la carretera antes del final de su primera producción en 1993.
El tractor en configuración 4×2 en cuestión recibió la designación EuroStar 440E52. Los dos últimos dígitos fueron cruciales, ya que designaban el motor de ocho cilindros y 17,2 litros en su nueva versión de 520 caballos. Este bloque era conocido por su robusta construcción y alto consumo de combustible, pero ofrecía al camión una excelente dinámica y un sonido excepcional.
Según pruebas realizadas por los profesionales de la industria, la aceleración de 0 a 50 km/h se realizaba en tan solo 17 segundos, superando a todos sus competidores de la época, incluido el Renault AE 520 Magnum. La mencionada caja de cambios, que funcionaba con un principio muy interesante, realzaba aún más la sensación de dinamismo.
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No solo no requería desembragar si el conductor ajustaba las revoluciones correctamente, sino que además contaba con un doble divisor. Esto significaba que cada una de las cuatro marchas principales tenía dos relaciones reducidas, creando “tercios” en lugar de “mitades”.
En cuanto a la cabina, el IVECO V8 recibió la versión más elevada. Además de su enorme techo, se distinguía por cristales adicionales en el lado del pasajero y dos filas de compartimentos portaobjetos sobre el parabrisas. Este tipo de carrocería se consideraba un lujo en la década de 1990, y los clientes rara vez la optaban. Por lo tanto, la mayoría de los EuroStars salieron a la carretera con una cabina intermedia.
Además, el IVECO V8 EuroStar en cuestión recibió otras excentricidades, como el aire acondicionado automático, un ordenador de a bordo y un Retarder. Todo esto en una época en la que las ventanillas accionadas con manivela aún eran la norma.
Como era de esperar, muy pocas unidades bajo esta configuración lograron sobrevivir hasta nuestros días. Muchas de ellas, además, sufrieron un maltrato extremo, perdiendo la batalla contra la corrosión. Es por eso que cuando hace tres años el concesionario holandés Intercam Export se encontró con un IVECO V8 EuroStar 440E52 en perfecto estado, totalmente restaurado con piezas originales y procedente del mercado italiano, decidieron no solo comprarlo, sino también conservarlo como la “mascota” de la empresa.
El camión se convirtió en el más mimado, atrayendo miradas y preguntas en varias exhibiciones donde participó, impresionando con su línea, la transmisión, su clásico chasis rojo, sus detalles de principios de los ‘90 y las llantas de aluminio, incluso en la rueda de auxilio.
Ahora, después de tres años, el último IVECO V8 que salió a la venta vuelve al mercado y busca un nuevo dueño. Sin embargo, como ya se mencionó, hay una salvedad: el actual propietario claramente no está interesado en una venta rápida, ya que fijó un valor final de 49.500 euros (ver publicación).




