Un camión eléctrico con doble remolque de la marca sueca inicia pruebas en España para demostrar eficiencia operativa y descarbonización sin perder competitividad en rutas logísticas clave.
El transporte pesado está en plena transición, y los ojos del sector están puestos sobre cada innovación que pueda indicar hacia dónde va el futuro. La electrificación, hasta hace poco relegada a los comerciales urbanos o de media distancia, ahora pisa fuerte en rutas más exigentes y con configuraciones inéditas.
En ese contexto, Scania, junto con la empresa de gestión de cadena de suministro Sesé el consorcio europeo ZEFES, iniciaron en España un proyecto piloto de un camión eléctrico con doble remolque en una ruta real y clave del transporte español.
¿Cómo nació el proyecto y qué buscan demostrar con este camión eléctrico de Scania?
La idea de este ambicioso ensayo con un camión eléctrico de Scania como principal responsable manifiesta el desafío que enfrenta el sector logístico europeo para reducir emisiones sin sacrificar competitividad. El proyecto, financiado por la Comisión Europea, forma parte de una iniciativa mayor para impulsar soluciones que permitan integrar tecnologías limpias en las operaciones diarias de transporte pesado.
La ruta seleccionada es parte de las operaciones habituales de Sesé, lo que permite evaluar datos reales de rendimiento y logística. El plan es que este camión eléctrico con doble remolque cubra dos veces al día los casi 90 kilómetros que separan ambos puntos, analizando parámetros que van desde el consumo energético hasta la viabilidad de recarga y el rendimiento en condiciones de trabajo reales.
Para ZEFES, el objetivo también es claro, ya que busca identificar soluciones que no solo reduzcan las emisiones, sino que también puedan integrarse de forma competitiva en la cadena de suministro europea sin comprometer la eficiencia operativa. Esta prueba apunta a sentar las bases para una adopción más amplia de camiones eléctricos con doble remolque en rutas interregionales.
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Alex Neri, responsable de sostenibilidad de Scania Ibérica, aseguró que “estamos demostrando que un camión eléctrico pesado no es una visión de futuro, sino una realidad que ya está operando en rutas exigentes como esta. Nuestro objetivo es acompañar a clientes como Sesé en cada paso de su proceso de descarbonización, integrando soluciones eléctricas que mantengan la competitividad de sus operaciones”.
Doble remolque + electrificación: ventajas y retos
La configuración con doble remolque es una idea que ya había comenzado a tomar fuerza en el transporte pesado europeo por su potencial para duplicar la capacidad de carga con un solo vehículo, lo que se traduce en menos trayectos necesarios y, en teoría, menores emisiones por tonelada transportada.
Las experiencias previas de Sesé con el uso de dobles remolque demostraron reducciones de hasta un 30% en las emisiones de CO2 frente a vehículos convencionales con una única carga. Estas cifras pueden incrementarse hasta el 90% mediante el uso de energías más sostenibles, como los combustibles renovables.
Sin embargo, llevar esta idea a un camión eléctrico introduce nuevos retos, como la capacidad de las baterías hasta la planificación de las recargas y la adaptación de la infraestructura existente.
Evaluar cómo se comporta un sistema de este tipo en un entorno productivo real es clave para decidir si puede escalarse a operaciones más largas o complejas, como las que se realizan entre países europeos.
Además, Sesé también mira más allá del presente. Una segunda fase del proyecto contempla extender la operativa del camión eléctrico con doble remolque desde España hasta Alemania, utilizando puntos de carga estratégicos cerca de la frontera para demostrar la viabilidad de este tipo de soluciones en rutas transfronterizas.

