Quien podría pensar en crear un BMW i3 pick up para circular por las calles como un modelo más. Bueno esa persona existe y es un ex ingeniero de aviación.
Las pick ups eléctricas todavía representan una inversión elevada en muchos mercados, pero el norteamericano Michael Pick encontró una alternativa poco convencional: transformar un pequeño auto urbano en una camioneta de carga. Para hacerlo eligió un compacto alemán poco exitoso, cuya estructura de fibra de carbono convirtió el proyecto en un desafío de ingeniería y fabricación artesanal. Así nació el BMW i3 pick up.
BMW i3 pick up, un proyecto austero con caja de carga de madera, resina epoxi y acero
Pick, ingeniero aeronáutico que trabajó en Lockheed Martin y luego se convirtió en creador de contenido, buscaba una camioneta eléctrica económica para uso personal. En lugar de esperar nuevas propuestas del mercado, compró en una subasta online un BMW i3 REx de 2017, sin verlo previamente, por unos 5.800 dólares.
El citycar tenía un elevado kilometraje, unos 160.000 km, y necesitaba algunos trabajos para volver a funcionar. Entre las primeras tareas estuvo instalar una batería auxiliar de 12 voltios, además de limpiar el interior y comprobar el estado de los sistemas mecánicos y eléctricos.
El BMW i3 original es un pequeño auto urbano eléctrico que se destacó por utilizar una plataforma monocasco construida principalmente con fibra de carbono, un material liviano y resistente, pero complejo de modificar. Para convertirlo en el BMW i3 pick up, el ingeniero tuvo que retirar el portón trasero, los asientos posteriores y buena parte de la sección trasera de la carrocería. Antes de cortar el techo, también desmontó los airbags de cortina.
La transformación (mirá el video) exigió fabricar una estructura para reemplazar la parte trasera del habitáculo. El constructor incorporó un bastidor de acero que conecta la cabina restante con la nueva caja de carga y aporta soporte al conjunto.
La caja se construyó con paneles de madera contrachapada, un material que permite trabajar con herramientas convencionales y adaptar las piezas a medida. Para protegerla de la humedad, Pick aplicó resina epoxi penetrante y luego un recubrimiento protector para cajas de camionetas, conocido como bedliner. También selló cuidadosamente las uniones para evitar filtraciones de agua.
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La protección no se limitó a la madera. Los bordes de la estructura original de fibra de carbono que quedaron expuestos tras los cortes también recibieron un tratamiento con epoxi, ya que no debían permanecer sin protección. Además, instaló una ventana trasera, piezas fabricadas mediante impresión 3D para cubrir los extremos de los rieles del techo y un sistema de luces adaptado a la nueva carrocería del BMW i3 pick up.
Como las ópticas originales no encajaban en la abertura posterior, tuvo que reubicar sus componentes electrónicos y fabricar nuevos alojamientos que permitieran reutilizar los elementos originales. La caja sumó rieles de aluminio regulables para sujetar la carga y una red desmontable en lugar de un portón convencional.
Cuánto costó crear el BMW i3 pick up
El presupuesto inicial de Pick era no superar los 10.000 dólares, incluyendo la compra del vehículo y las modificaciones. Finalmente, el gasto no superó los 8.000 dólares. A la adquisición se sumaron materiales, trabajos de fabricación, mejoras interiores como una pantalla multimedia más grande (de 6,5 a 12,5”) y el reemplazo del parabrisas dañado.
Un detalle importante es que el BMW i3 elegido corresponde a la versión REx, que dispone de un pequeño motor naftero de dos cilindros utilizado como generador para extender la autonomía, que ronda las 340 millas, unos 550 km. Como ese conjunto está ubicado debajo de la zona de los asientos traseros, la caja de carga se diseñó para poder desmontarse y facilitar las tareas de mantenimiento.
Pick conservó buena parte de los componentes electrónicos originales para evitar modificaciones complejas en el software. El resultado es un BMW i3 pick up artesanal que demuestra hasta dónde puede llegar una transformación individual, aunque no cuenta con las pruebas de seguridad ni capacidades de carga certificadas de un modelo desarrollado en serie.



