Cuando se reviven viejos clásicos de una marca japonesa lo mejor es sentarse a esperar algo grandioso. Este es el caso de la Isuzu Dragon Max.
La Isuzu Dragon Max es una pick up que los fanáticos de las camionetas clásicas van a amar. No solo por toda la personalización que ganó a nivel diseño sino porque mantiene la inspiración retro que demuestra que el encanto de la vieja escuela aún tiene lugar en la actualidad.
Esta elegante restauración denominada Isuzu Dragon Max está basada en la camioneta mediana TFR de 1988 de la marca japonesa, y se trata de un concepto único que combina un estilo actualizado con un nuevo motor turbodiésel y un interior completamente modernizado, dándole una segunda vida a la antigua plataforma. Y lo hicieron con estilo: reviviendo una de las pick ups favoritas de los ‘80 con un toque que va más allá de lo superficial.
Dragón era el apodo local de la Isuzu TFR en Tailandia, un modelo que tuvo múltiples versiones en los mercados globales, desde nombre como Faster, Rodeo, Pickup, Invader o incluso Honda Ippon. Pero también se presentó bajo las marcas Opel, Vauxhall, Holden y Chevrolet.
Lanzada originalmente en 1988, esta generación se mantuvo vigente hasta 2002, cuando finalmente fue reemplazada por la primera generación de la Isuzu D-Max. Hoy vuelve a nacer en el Salón Internacional del Automóvil de Bangkok (BIMS), donde atrajo la atención de todo el público presente con este concept.
Apariencia retro, electrónica moderna: así es la Isuzu Dragon Max
La Izusu Dragon Max conserva la carrocería de la TFR original, la cual está prácticamente intacta, pero actualiza su estética con algunos toques clave. Por ejemplo, los nuevos faros delanteros y traseros de LED con acabado fumé le dan un aspecto moderno, mientras que una parrilla sutilmente iluminada y una pintura mate lo sitúan en el año 2025.
Atrás, un alerón trasero le aporta un toque deportivo a la caja de carga, mientras que las llantas negras de 17 pulgadas, combinadas con una suspensión mejorada, la sitúan en el terreno de un lowrider, esas carrocerías que están más cerca del piso de lo que debería.
El enfoque de la Isuzu Dragon Max no es muy diferente al que Hyundai implementó hace unos años con conceptos como el Heritage Series Grandeur o, a modo de referencia actual, el de la Ford Maverick desarrollada por Tucci para el SEMA 2021.
Al tratarse de un proyecto que tiene involucrada a la propia marca, no se escatimaron en materiales. Es por eso que la mayoría de los plásticos del interior fueron sustituidos por Alcantara, con detalles de carbono e inserciones de cuero en los asientos para realzar la sensación Premium, así como una pantalla multimedia vertical de gran tamaño.
Dado que el concept se basa en la versión de cabina extendida (Space Cab) de la pick up, hay algo de espacio detrás de los asientos delanteros, además de una cama trasera de tamaño razonable para llevar cualquier cosa que los fanáticos de las camionetas retro lleven consigo hoy en día.
Las mejoras significativas de la Isuzu Dragon Max también recaen en el apartado mecánico. El motor principal es el turbodiésel MaxForce de 2.2 litros de Isuzu, el mismo bloque moderno introducido recientemente en los modelos D-Max y MU-X.
Según anunciaron los responsables del proyecto, este propulsor fue optimizado para generar 217 caballos de fuerza y 550 Nm de torque máximo. Esto representa un aumento de 57 CV y 150 Nm con respecto a la especificación estándar, y más del doble de la potencia del TFR original.
Como era de esperar, esta potencia se envía a las ruedas traseras pero ahora se produce a través de una moderna transmisión automática de ocho velocidades. Ahora bien, ¿Cuánto vale esta Isuzu Dragon Max? De momento no tiene precio pero sí una larga lista de futuros compradores.




