La pick up Honda Ridgeline 2026 llega a los concesionarios celebrando sus 20 años en el mercado norteamericano y aportando un nuevo estilo a sus versiones especiales.
Fabricada exclusivamente en la planta de Honda en Lincoln, Alabama, la pick up mediana Ridgeline mantiene su reputación como uno de los vehículos de mayor producción en Estados Unidos, manteniéndose en el Top 10 del Índice de Fabricación Estadounidense durante nueve años consecutivos.
Y si bien solo se ofrece en los mercados del norte, sus niveles de ventas son más que aceptables, sobre todo teniendo en cuenta que compite con modelos como la Toyota Tacoma, la líder de ventas en Norteamérica, o la siempre vigente Ford Ranger.
Para continuar siendo referentes, la gama 2026 de la Honda Ridgeline estrena novedades en sus configuraciones, así como nuevos colores, una renovada identidad visual pero sin diferencias en cuanto a sistema de propulsión.
Honda Ridgeline 2026: renovación light para la pick up mediana
La pick up de Honda estrena un color exclusivo Ash Green Metallic en la gama TrailSport, un tono que se conoció por primera vez en el Honda Passport TrailSport 2026 y que ahora también está disponible en la CR-V TrailSport Hybrid.
Por otro lado, la Ridgeline Black Edition, la versión tope de gama de la pick up japonesa, también presenta una nueva imagen con la incorporación de una opción de techo negro en contraste, siendo que los futuros compradores pueden combinar el tratamiento bitono con los colores exteriores Gris Sonic Perlado o Blanco Platino Perlado, lo que le da a la Black Edition una apariencia más elegante.
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Con su nueva identidad visual renovada que se aprecia principalmente en su frontal, la buena noticia es que la calidad de la Ridgeline sigue siendo su fuerte, ofreciendo además el mismo sistema de tracción integral con vectorización de torque i-VTM4 y mejoras en ambos esquemas de suspensión.
La gama de la pick up mediana comienza con la versión Sport, que buen nivel de equipamiento, con un precio de venta sugerido por el fabricante de 40.595 dólares (sin gastos de envío). En total son cuatro versiones con la Sport, RTL, TrailSport y Black Edition, manteniendo esta última un valor de 47.195 dólares.
La pick up que se diferencia del resto: chasis y caja de carga únicos
Si bien las actualizaciones visuales hacen a la pick up más atractiva, lo que realmente perdura en la Ridgeline reside en su ingeniería única. Desde su debut en el Salón Internacional del Automóvil de Norteamérica de 2005, la pick up se logró distinguir de las camionetas tradicionales al adoptar una caja de composite reforzada con acero sobre un chasis monocasco en lugar de uno del tipo bastidor (largueros).
Este diseño ofrece una rigidez superior, mayor comodidad de conducción y ventajas al momento de conducirla, sobre todo para los que buscan un confort similar al de un SUV. Al igual que la primera generación, que debutó hace 20 años, la Ridgeline de segunda generación puede remolcar hasta 2.275 kg (5.000 libras).
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Entre su primicias para la industria, la Honda Ridgeline introdujo un portón trasero de doble acción que se abre lateralmente o se baja de forma convencional, además del ingenioso maletero integrado, un compartimento de 7.3 pies cúbicos (unos 200 litros) con cerradura y resistente a la intemperie, situado debajo del piso de la caja.
Honda también equipa a la Ridgeline con una suspensión totalmente independiente y una caja de material compuesto por acero reforzado, eliminando la necesidad de un revestimiento de caja tradicional y manteniendo la durabilidad.
Estas características, combinadas con un piso de cabina plano y asientos traseros plegables 60/40, le otorgan a la pick up la versatilidad necesaria en el segmento de camionetas medianas. Algo que desde Honda destacan, ya que es el modelo que más clientes nuevos trae a la marca.



