El GNC en el transporte es una realidad y Scania lo sabe, tanto que es uno de los principales actores en apostar a este tipo combustible que reduce las emisiones contaminantes.
Scania es un fabricante de vehículos pesados que cuenta con una amplia gama de opciones de cadenas cinemáticas de bajas emisiones de carbono. Entre ellas se destacan las de gas, desde la más utiliza (a GNC, gas natural comprimido) hasta la variante de biometano.
Este modelo en particular fue quien se llevó todas las miradas en el stand que Scania montó en la reciente edición de Expoagro, una de las muestras del campo más importantes de Sudamérica. Allí, entre los “Super”, una unidad propulsada a biometano también fue parte de las novedades.
Se trata de un camión G410 de la gama off road XT que en lugar de utilizar gas natural comprimido, los mismo tanques se llenan de biometano, un combustible alternativo que asegura un 90% de reducción de emisiones contaminantes respecto al diésel.
El biometano, también conocido como gas renovable, es un combustible que se obtiene a partir del biogás, tras someter este último a un tratamiento conocido como “upgrading”. A diferencia del gas fósil, se genera desde la descomposición de restos orgánicos (residuos agrícolas o ganaderos, lodos de depuradoras, etc.).
Este combustible alternativo que resulta un recurso mucho más respetuoso con el medio ambiente respecto al GNC, es quien impulsa al nuevo Scania G410 biometano, camión que iniciará en breve las primeras pruebas reales con los clientes a lo largo de 2025, si bien ya está disponible para la venta
Biometano, el combustible que impulsa al Scania G410
A simple vista, el Scania G410 a biometano apenas se diferencia de la versión impulsada a GNC. Y es que se trata de la misma unidad solo que modifica el tipo de combustible que utiliza para poder ejercer el tipo de aplicación de cargas a la cual será sometido.
Esto significa que el motor es exactamente el mismo: un 12,7 litros de 6 cilindros en línea de ciclo “otto” (ídem a los nafteros) en lugar de un diésel. Es por eso que no tiene un sistema de inyección common rail de alta presión ni tampoco precalentadores, sino que se trata de una inyección indirecta doble que necesita de bujías para generar la explosión dentro de la cámara de combustión.
“En nuestra visión hacia un transporte más sustentable la tecnología más predominantemente aplicable es el gas, que si bien tiene una grandes ventajas en cuanto a reducción de emisiones, tanto contaminantes como sonoras, el biometano es aún mejor y lo único que cambia es el origen. Además, el nivel de potencia y autonomía es prácticamente la misma que a GNC”, señala Julian Rosso, Gerente de Ingeniería de Ventas de Scania Argentina.
Al no diferenciarse ni siquiera en el tipo de cilindros y sistema de abastecimiento respecto del camión a GNC, este Scania a biometano tiene la gran ventaja de funcionar con este combustible alternativo, con el gas que se puede cargar en cualquier estación de servicio o una mezcla de ambos, es decir, es un camión bi-combustible.
En versión 6×2 pensada para aplicaciones para el agro, este Scania G410 biometano suma con un mayor despeje, un paragolpes con mayor ángulo de ataque y más robusto, y hasta ópticas con rejilla protectora, también suma una mochila extra ubicada en el sector superior del chasis (pegada a la parte trasera de la cabina) para cargar más biometano o gas.
De esta manera, a los 8 cilindros de serie que totalizan 955 litros (8×118) se la suman 2 más de 235 litros cada uno, totalizando 10. Para tener una referencia, sin la mochila y con un semi escalado, oscila entre 350 y 400 km, dependiendo la aplicación. Ahora con esta mochila hablamos de entre 650 y 700 km.
Si bien se trata de un combustible que necesita de un complejo tratamiento para generarlo, lo cierto es que ya existen “refinerías caseras” en varios campos argentinos que producen el biometano al aprovechar los residuos de los animales que ocupan sus tierras. Y por eso desde Scanian saben que esta economía circular es una opción sumamente valedera.




