La mara china lanza el Farizon V7E con la mira puesta en ampliar su gama de vehículos comerciales con un nuevo utilitario eléctrico. Destacadas capacidades, autonomía y tecnología para el transporte profesional.
La electrificación del transporte comercial continúa acelerándose en Europa y, junto a las marcas tradicionales, cada vez aparecen nuevos protagonistas dispuestos a ganar terreno. Uno de ellos es Farizon, la división de vehículos comerciales del grupo chino Geely, que viene consolidando su presencia en el mercado español con una gama de utilitarios eléctricos pensados para las necesidades de empresas, autónomos y operadores logísticos.
Ahora, la marca suma un nuevo integrante a su familia con el lanzamiento del Farizon V7E, un furgón desarrollado específicamente para el reparto urbano y las operaciones de última milla que propone una amplia capacidad de carga, una mecánica 100 % eléctrica, un completo equipamiento tecnológico y dimensiones optimizadas para moverse con facilidad en entornos urbanos.
Farizon V7E: cómo es el nuevo utilitario eléctrico
El Farizon V7E fue concebido para responder a las necesidades de un sector cada vez más exigente, donde la eficiencia, los costos operativos y las restricciones de circulación en las grandes ciudades cobran un papel determinante. Por eso, la marca orientó este modelo a empresas de logística, servicios técnicos, distribución de mercaderías y flotas que buscan avanzar hacia una movilidad con cero emisiones.
A diferencia de muchos utilitarios eléctricos que derivan de plataformas originalmente diseñadas para motores de combustión, el Farizon V7E fue desarrollado desde el inicio como un vehículo eléctrico. Esto permitió optimizar el espacio disponible, mejorar la distribución de los componentes y ofrecer un área de carga más amplia sin incrementar sus dimensiones.
Y es que uno de los principales argumentos de la Farizon V7E es su equilibrio entre tamaño exterior y capacidad de trabajo. El área de carga ofrece un volumen de 6,95 metros cúbicos, suficiente para transportar hasta tres europalés, mientras que la capacidad de carga útil alcanza los 1.335 kilogramos, cifras que la ubican entre las propuestas más competitivas de su segmento.
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Otro aspecto destacado es la baja altura del piso de carga, de apenas 550 milímetros, una característica que facilita las tareas de carga y descarga, reduciendo el esfuerzo de los operarios y mejorando la productividad en repartos con múltiples paradas.
La configuración se completa con amplias puertas traseras y una puerta lateral corrediza que simplifican el acceso al compartimiento de carga, incluso en espacios reducidos.
Motor eléctrico, autonomía y un completo equipamiento
En el apartado mecánico, la Farizon V7E incorpora un motor eléctrico de 150 CV y 230 Nm de torque, alimentado por una batería de última generación provista por CATL que le permite alcanzar una autonomía de hasta 475 kilómetros en ciclo urbano, una cifra suficiente para cubrir con holgura las necesidades de la mayoría de las operaciones de logística de última milla.
Además de ofrecer recarga rápida para reducir los tiempos de inactividad (del 20 al 100 por ciento en poco más de 30 minutos), el utilitario incorpora un completo equipamiento orientado al confort y la seguridad.
Entre sus principales elementos se destacan el sistema multimedia con pantalla táctil de 12,3”, tablero digital, cámara de visión 360°, un paquete de asistentes a la conducción y la función Vehicle-to-Load (V2L), que permite alimentar dispositivos externos mediante una toma de corriente integrada.
Precio del Farizon V7E y el desafío de competir con las marcas tradicionales
El nuevo Farizon V7E ya se encuentra disponible en el mercado español con un precio desde 25.350 euros (sin incluir IVA), una cifra que busca convertirlo en una opción competitiva para empresas que desean electrificar sus flotas sin realizar inversiones desproporcionadas.
Más allá de sus características técnicas, este lanzamiento refleja un cambio cada vez más evidente dentro de la industria automotriz. Los fabricantes chinos ya no buscan posicionarse únicamente mediante precios competitivos, sino también a través de productos bien desarrollados para responder a las necesidades del mercado europeo.




