Una furgoneta eléctrica que parece salida de un render futurista llega desde Rusia, desafía al diseño occidental y promete una garantía de carrocería sin precedentes.
La nueva furgoneta eléctrica que está dando que hablar en redes y foros automotrices no es obra de Silicon Valley, sino de una resurgida marca rusa que se animó con una propuesta estéticamente imposible de ignorar. Lejos de ser solo un concepto, el utilitario fue cazado circulando por las calles y ya tiene fecha de estreno en el mercado.
Su mayor reseña es el diseño frontal que adopta la carrocería de acero inoxidable que promete durabilidad a largo plazo y detalles técnicos y prestaciones que lo colocan como un competidor inesperado en el cada vez más saturado segmento de eléctricos. Todo esto, sin perder el toque excéntrico.
El origen de la furgoneta que imita a la pick up más criticada de los últimos años
La protagonista de esta historia es la Russo-Balt F200 EV, una furgoneta eléctrica desarrollada por la empresa rusa Russo-Balt, que recupera el nombre de un fabricante histórico activo a fines del siglo XIX y comienzos del XX. Aunque esa marca desapareció hace más de un siglo, el proyecto moderno resucita ese legado con una propuesta que, al menos visualmente, parece sacada de una película de ciencia ficción.
Y es que carrocería de acero inoxidable sin pintar, líneas rectas y aristas marcadas, pasos de rueda cuadrados y una firma lumínica de LED que refuerza su semblanza con vehículos ya icónicos en el mundo del motor, recuerda en gran medida a la Tesla Cybertruck, la pick up 100% eléctrica de Elon Musk que no cumplió con las expectativas y ya es un fracaso de ventas.
Este estilo radical no es solo una elección estética. La carrocería de acero inoxidable fue seleccionada tanto por su resistencia como por la promesa de una durabilidad extrema, reflejada en una garantía de hasta 100 años, un planteo que pocos fabricantes se animan siquiera a mencionar.
Esto convierte a la F200 en un caso curioso: ofrece una durabilidad concebida para sobrevivir generaciones de uso, un guiño casi poético ante la obsolescencia programada que suele dominar la industria automotriz tradicional.
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Prestaciones, capacidades y mecánica detrás de la furgoneta
En cuanto a lo que realmente importa cuando hablamos de movilidad eléctrica, esta furgoneta rusa no se queda atrás. Bajo su estética inusual, aloja un conjunto técnico que es bastante competente. Es por eso que lleva un solo motor eléctrico de 200 caballos de fuerza impulsa las ruedas delanteras, alimentado por una batería de 115 kWh que, según el fabricante, le permite alcanzar hasta 400 kilómetros de autonomía con una sola carga.
El sistema admite carga rápida en corriente continua, con el puerto de recarga ubicado en el guardabarros delantero, una solución práctica que facilita la interacción con estaciones de carga modernas.
En lo que respecta a sus dimensiones y su capacidad de carga, puntos fundamentales para cualquier furgoneta orientada al trabajo o uso comercial, la F200 EV ofrece una configuración imponente: mide unos 5,95 metros de largo, alrededor de 2 metros de ancho y 2,5 metros de alto, suficientes para permitir que una persona pueda estar de pie en su interior con comodidad.
Su estructura, construida sobre un monocasco en lugar del clásico chasis de largueros, soporta una carga útil de hasta 1.000 kilos, lo que la sitúa en un terreno competitivo frente a vehículos utilitarios eléctricos de gran tamaño.
Más allá del diseño y las prestaciones, el equipamiento estándar no se queda atrás y ofrece sistemas de seguridad como ABS y ESP, climatizador, suspensión neumática trasera y cámaras de visión 360°, además de un sistema multimedia con pantalla táctil de 14 pulgadas que integra servicios rusos de entretenimiento y conectividad local.
Otro detalle interesante es la atención al clima severo: todos los elementos que pueden requerir calefacción, desde los asientos hasta las escobillas del limpiaparabrisas, vienen diseñados para funcionar incluso en inviernos extremos.
Por el momento, Russo-Balt planea producir artesanalmente esta furgoneta eléctrica bajo pedido, con las primeras entregas previstas para enero de 2027. El precio base rondará los 6,5 millones de rublos, el equivalente a unos 80.000 euros al cambio actual.



