La nueva Toyota ProAce 2026 reformula su gama con un enfoque más funcional y conservador, priorizando motores diésel eficientes y renovaciones en equipamiento.
Desde hace unos años, el segmento de vehículos utilitarios viene experimentando cambios intensos con la irrupción de versiones electrificadas. Sin embargo, la nueva Toyota ProAce parece que no está del todo de acuerdo en renunciar a los verdaderos motores para el trabajo. Es por eso que lanza en el mercado europeo una actualización con decisiones orientadas claramente a quienes buscan una herramienta de trabajo clásica y confiable.
Un lanzamiento distinto: así es la Toyota ProAce 2026
La presentación de la Toyota ProAce en su actualizada gama 2026 no vino con fanfarrias de novedad radical ni promesas de viajes silenciosos sin una gota de combustible fósil. En su lugar, Toyota Professional decidió ajustar y consolidar su oferta con mejoras concretas.
Entre ellas un nuevo motor diésel de menor potencia en comparación con las versiones más potentes de motores convencionales y eléctricos, mayor confort, tecnología actualizada y una paleta de modelos que pone foco en lo que muchos usuarios realmente buscan: confiabilidad y funcionalidad día tras día.
Esta apuesta llega en un contexto en el que la electrificación crece, pero aún existen una gran cantidad de profesionales que siguen priorizando la autonomía, el costo por kilómetro y la infraestructura de carga de combustible tradicional.
Toyota parece haber escuchado ese mensaje y ha ajustado su gama en consecuencia: no abandona la electrificación, pero tampoco sacrifica las versiones diésel que todavía dominan buena parte del mercado comercial.
La actualización de la Toyota ProAce 2026 se aplica tanto a la ProAce Van mediana como a la ProAce City Van más compacta. Para esta nueva temporada, Toyota incorpora un modelo adicional llamado GX Plus, que se suma a los niveles de equipamiento ya existentes, como GX y VX, y refuerza la propuesta con una dotación más completa y conectividad actualizada.
Este nuevo nivel incluye una pantalla multimedia de 10 pulgadas con Apple CarPlay y Android Auto, y en el caso de la ProAce VAN, un instrumental digital de 10 pulgadas que aporta una sensación más moderna al puesto de conducción. Además, en el nivel VX, el tope de gama, ahora se incorpora cámara trasera.
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Pero las novedades no terminan en lo visual y tecnológico: la gama también refuerza ciertos elementos de confort y seguridad. En la Toyota ProAce Van se suma el sistema de detección de fatiga por cámara, pensado para viajes largos donde mantener la atención es clave, mientras que la Proace City Van ofrece mayor flexibilidad de configuración de plazas y carga con su sistema Smart Cargo.
Sin embargo, lo más llamativo de la nueva Toyota ProAce 2026 es su estrategia con la motorización. En un momento en que las marcas empujan fuerte por lo eléctrico en vehículos comerciales, la compañía japonesa opta por reforzar su oferta diésel con un bloque más moderado en potencia, que se ajusta a la normativa de emisiones Euro 6e-bis.
Este motor diésel es un 2.2 litros con potencia reducida respecto a versiones más altas pero que sigue siendo más que capaz para el trabajo diario, pasando de 180 CV a 150 CV y que puede combinarse con caja manual de seis velocidades o automática de ocho relaciones.
Más allá del diésel, Toyota mantiene opciones con propulsión eléctrica, algo que sigue disponible en la gama ProAce, aunque con una estrategia menos agresiva frente a rivales que impulsan la electrificación total en el segmento. Esto indica que la marca quiere ofrecer una transición más gradual y acorde a diversas necesidades profesionales, sin obligar a todos sus clientes a dar el salto a lo eléctrico de manera inmediata.



