El proyecto de economía circular de IVECO recupera scrap de aluminio en Córdoba y lo convierte en componentes para el Bus 170G21 a GNC.
La sustentabilidad de un vehículo comercial no necesariamente comienza cuando sale a trabajar. También puede estar presente mucho antes, como en la forma en que se fabrican sus componentes. Ese es el camino que está siguiendo IVECO en Córdoba, donde un residuo industrial vuelve al circuito productivo y termina formando parte de un bus a GNC producido en Argentina.
IVECO Bus a GNC: del scrap de aluminio a una nueva pieza
El proceso comienza en la planta cordobesa de IVECO y FPT, donde los residuos generados durante las operaciones son clasificados y acondicionados en la denominada Isla Ecológica. Entre esos materiales aparece el aluminio, que en lugar de convertirse simplemente en un desecho es recuperado para darle una nueva utilidad industrial.
A partir de allí, IVECO trabaja con un proveedor especializado en la fundición de piezas de aluminio. El scrap recuperado se entrega como materia prima para fabricar nuevas piezas, generando además una reducción del 12% en el costo del material frente a otras alternativas.
Desde el inicio del proyecto ya fueron entregadas más de 18 toneladas de scrap de aluminio, mientras que actualmente se recibieron más de 4.400 carcasas de pedaleras fabricadas bajo este esquema de economía circular.
El resultado es un componente elaborado con material 100% reciclado que vuelve a ingresar a la cadena de producción. De acuerdo con la compañía, esto también representa una reducción del 7,2% en el costo de las piezas, sumando un beneficio económico al impacto ambiental del proyecto.
Cómo funciona el proceso de economía circular
La iniciativa conecta distintas etapas que habitualmente aparecen separadas: generación del residuo, clasificación, recuperación, transformación industrial y utilización en un vehículo nuevo.
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De esta manera, el aluminio que se origina durante la producción deja de ser considerado únicamente como un material descartable y vuelve a convertirse en materia prima. La estrategia permite reducir el impacto asociado a la gestión de residuos y, al mismo tiempo, genera una alternativa competitiva para el proveedor encargado de fabricar las piezas.
Las carcasas de pedaleras obtenidas mediante este proceso no son exclusivas de los buses. También forman parte de otros vehículos comerciales de la marca, entre ellos los camiones IVECO Tector y S-Way NG.
Un bus sustentable que también se fabrica en Argentina
Uno de los productos que incorpora estos componentes es el IVECO Bus a GNC 170G21, fabricado en la planta cordobesa y desarrollado como parte de la estrategia multienergética de la marca.
Su propulsión mediante gas natural permite reducir las emisiones contaminantes frente a una alternativa convencional. Según los datos difundidos por IVECO BUS, este bus a GNC puedendisminuir hasta un 95% el material particulado, un 90% los óxidos de nitrógeno (NOx) y hasta un 10% las emisiones de dióxido de carbono (CO₂). También ofrecen una reducción de hasta 3 dBA en la contaminación sonora.
A este esquema se suma el motor FPT NEF 60 NG, diseñado específicamente para funcionar con gas natural y producido desde 2025 en la planta de Córdoba.
Así, el concepto de sustentabilidad aplicado al bus a GNC 170G21 no queda limitado al combustible que utiliza para circular. También alcanza a parte de los componentes que incorpora y al modo en que son producidos.
El proyecto muestra, además, cómo una misma iniciativa puede generar beneficios ambientales y económicos a lo largo de la cadena de valor. Para IVECO, el desafío pasa por aprovechar mejor los recursos disponibles y extender la economía circular desde la fábrica hasta los vehículos que finalmente llegan al camino.


