Creado en los ’80, el camión con la cabina más grande del mundo sigue siendo el Kenworth K100 First Class. Equipada con todo lo necesario, detalles de lujo y una habitabilidad digna de un departamento.
Los camiones norteamericanos son mundialmente conocidos por ofrecer cabinas muy espaciosas, con armarios, refrigeradores y camas muy grandes. Pero lo cierto es que no siempre fue así. En la década de 1960, eran mucho más modestas, especialmente para el recién lanzado Kenworth K100, uno de los primeros “cabover”, denominación que se le daba a las cabinas ubicadas sobre el motor.
Compactas por demás, estas cabinas reducían el nivel de comodidad, especialmente en viajes largos que solían atravesar varios estados norteamericanos. En la década siguiente, los nuevos modelos seguían con la misma línea por lo que los transportistas comenzaron a exigir mayor confort y espacio.
En los años ’80 los diseños de carrocería comenzaron a ampliarse y a incluir mayor comodidad. Sin embargo, un millonario dueño de una escuela de manejo en Texas tuvo una idea muy interesante no solo para publicitar su empresa sino para marcarles el camino a los fabricantes: transformó un Kenworth K100 producido en 1983 en el camión con la cabina más grande y confortable hasta el momento.
El camión con la cabina más grande del mundo: así era el Kenworth K100 personalizado
La escuela de conducción de camiones ATDS en Elm Mott, Texas, necesitaba atraer nuevos choferes profesionales para tomar lecciones de conducción, por lo que tener en su flota el camión con la cabina más grande del mundo era una jugada que le traería mucho rédito al negocio. ¿Quién no quisiera aprender a manejar un camión como este?
Si bien el Kenowrth K100C contaba con la famosa cabina Aerodyne Sleeper Cab, una de las más confortables producidas en serie en la década de los ‘80, esto no era suficiente. Es por eso que el futuro dueño decidió modificar completamente el chasis y toda el área de descanso para acomodar una gran cabina dormitorio.
Para esta gran transformación, se mantuvo la carrocería original del Kenworth pero el chasis se alargó unos 6 metros. Allí se colocó una cabina adicional sobre la estructura, pintada con los mismos detalles y colores de fábrica, además de tanques de combustible adicionales, escapes verticales y tomas de aire. Todos ellos, junto a otros accesorios, totalmente cromados.
Luego de varios meses de arduo trabajo, el dueño de ATDS recibió el Kenworth K100C First Class, primera clase en nuestra lengua, que fue bautizado también como el camión con la cabina más grande del mundo. Pero no solo eso, sino que el lujo, un equipamiento sin baches y el confort sorprendieron al mundo del transporte de aquel entonces.
En el interior, el camión con la cabina más grande del mundo ofrecía mucho espacio interior, con cocina, cama doble, baño con ducha y hasta una oficina, que contaba con una computadora, impresora, teléfono e incluso una máquina de Fax. Espacios de guardado, tapizados de alta gama y terminaciones de alta calidad. Nada fue pensado en base a la austeridad.
También el lujo decía presente en el exterior, ya que la parrilla frontal tenía detalles bañados en oro de 24 quilates. A su vez, los detalles cromados y la buena adaptación entre la carrocería original y la nueva convirtieron al camión con la cabina más grande el mundo en un departamento de alta gama.
Como si fuera poco, el Kenworth K100 recibió un motor Caterpillar 3406B de 425 caballos (más chico que el C175-20) que se acoplaba a una transmisión no sincronizada de 15 velocidades, la famosa “caja seca”. Lo curioso era saber cómo se realizaba el mantenimiento de este motor, ya que no había signos de poder rebatir la cabina.
Su dueño también quiso tener el conjunto completo, por lo que ordenó hacer un remolque de dos ejes personalizado que continúa con los mismos colores y detalles que el tractor, lo que lo convirtió en una combinación muy llamativa en las carreteras de Texas.
Durante muchos años, el camión con la cabina más grande el mundo fue utilizado por ATDS, pero con el tiempo fue vendido a una pareja que utilizó el conjunto completo para transportar muebles. Posteriormente se dice que se transformó en un camión convencional, perdiendo la gigantesca cabina dormitorio y acortando el chasis. Esta reliquia de los ‘80 aún existe y se encuentra en Canadá desde 2014.




