SUPERTRUCK

La mejor información desde 1989

Un camión eléctrico de Scania con extensor de autonomía ofrece 300 km extras y menores costos operativos

03 de marzo de 2026

DHL ya opera un camión eléctrico con un extensor de autonomía a combustible que redefine el transporte sostenible y ofrece flexibilidad operativa en rutas largas.

scania-camion-electrico-con-extensor-autonomia

Con el transporte pesado cada vez más bajo la lupa por sus emisiones y costos operativos, diferentes fabricantes y empresas de logística unen fuerzas para desarrollar soluciones que tiempo atrás parecía imposible, y que fusionan lo mejor de uno o más mundos para para aplicarlo al transporte real.

Una de ellas es el camión eléctrico que DHL y Scania vienen probando desde hace meses. Se trata de un vehículo cuya propuesta eléctrica incorpora un “as bajo la manga” para ampliar su radio de acción sin depender únicamente de la red de recarga.

Este proyecto híbrido moderno rompe con algunos esquemas tradicionales. No es eléctrico “puro”, tampoco un diésel disfrazado: es un camión eléctrico con un extensor de autonomía que permite operar largas distancias con electricidad, pero con la tranquilidad de recargar sobre la marcha en caso de ser necesario.

Extensor de autonomía, el corazón de este interesante camión eléctrico

La gracia principal de este nuevo camión eléctrico es un sistema que combina lo mejor de ambos mundos: potencia eléctrica para la mayoría del viaje y un generador alimentado con combustible como respaldo cuando la batería empieza a bajar de nivel.

Específicamente, este camión eléctrico EREV es un Scania 23G de 10,5 metros de largo con un peso máximo de 40 toneladas, desarrollado por la sueca junto a DHL utiliza un motor eléctrico de 230 kW (con picos de hasta 295 kW) alimentado por una batería de 416 kWh, que es responsable de mover el camión en la mayoría de las veces.

scania-camion-electrico-con-extensor-autonomia

Pero aquí viene lo interesante: uno de los paquetes de batería fue reemplazado por un generador de 120 kW que funciona con combustible, inicialmente gasolina, nafta, con la posibilidad en un futuro de utilizar diésel o incluso combustibles renovables como HVO.

Ese generador no mueve las ruedas directamente, sino que produce electricidad para recargar las baterías mientras el camión circula, extendiendo así la distancia que puede recorrer sin depender de una estación de carga. Esta configuración permite, según las cifras preliminares, recorrer entre 650 y 800 km en total, un rango que puede superar incluso al de cualquier camión eléctrico actual de Scania que rondan los 500 km de autonomía.

No te la pierdas: Ya se prueba el camión eléctrico “gigante” de Scania: 180 kilómetros diarios con un doble remolque

Además, el software del sistema puede limitar el uso del generador para asegurar que las emisiones de CO₂ se mantengan dentro de un rango predefinido, lo que ayuda a mantener el perfil ecológico de este enfoque híbrido.

¿Por qué esta mezcla de eléctrico y combustible tiene sentido?

Puede parecer una contradicción hablar de un camión eléctrico que utiliza combustible, pero en realidad esta solución responde a un desafío concreto: la infraestructura de recarga todavía no está lista para soportar el despliegue masivo de vehículos pesados que se desprenden del diésel.

scania-camion-electrico-con-extensor-autonomia

Las grandes baterías ofrecen una autonomía interesante, pero recargar un camión de 40 toneladas puede requerir horas y una infraestructura de megavatios que hoy no está disponible en muchos corredores logísticos. Aquí es donde entra este camión eléctrico con extensor de autonomía

Para los operadores es una solución, ya que pueden aprovechar la electricidad renovable en el grueso de sus trayectos, por ejemplo en rutas fijas entre centros de distribución y, cuando la red de carga falla o no existe, activar el generador para seguir sin interrupciones.

Los primeros resultados de prueba son alentadores. En un ensayo de 100 días operando entre Berlín y Hamburgo, el vehículo recorrió alrededor de 22.000 km y transitó más del 90% de ese tiempo en modo eléctrico puro. Solo alrededor del 8% de la distancia necesitó apoyo del extensor durante situaciones imprevistas, como dificultades en estaciones de carga o condiciones extremas. Esto se tradujo en una reducción de emisiones de CO₂ de más del 90% frente a un camión convencional diésel en las mismas condiciones.

Además de esto, los estudios del sector sugieren que camiones con este tipo de tecnología pueden minimizar los costos totales de operación en hasta un 33% frente a un camión diésel tradicional, y disminuir las emisiones de gases de efecto invernadero hasta en un 82% si se combinan las energías eléctrica y generador de forma inteligente.