Un camión eléctrico desarrollado por la china Windrose completó casi 500 km con una sola carga y logró mejores tiempos que un diésel, marcando un punto de inflexión para el transporte pesado.
En un hito histórico para el transporte por carretera en Australia, un camión eléctrico de la marca china Windrose completó un viaje de 480 kilómetros con una sola carga, superando a su equivalente diésel tanto en eficiencia como en tiempo de entrega.
Este logro fue obtenido por New Energy Transport (NET) junto con Multiquip, empresas que demostraron que los vehículos pesados de nueva energía ya no están lejos de ser una alternativa competitiva para rutas de larga distancia.
Windrose, el camión eléctrico que marca tendencia en el mundo del transporte
El trayecto del camión eléctrico arranca en Picton, al sur de Sídney, y concluye en Beresfield, en las cercanías de Newcastle, llevando una carga total de 36 toneladas. Luego de completar la ida y vuelta sin recargar, el camión registró mejores tiempos que un vehículo diésel: según las fuentes, redujo la duración del viaje en unos 20 minutos por tramo.
Uno de los puntos más sorprendentes del test fue la velocidad promedio. El camión eléctrico mantuvo unos 98 km/h en autopista, frente a los 85 km/h que suelen alcanzar los vehículos diésel en la misma ruta. Esa diferencia se debe, en parte, a que el motor eléctrico sostiene mejor el rendimiento cuesta arriba, sin bajones significativos en la velocidad.
Más allá de las emisiones cero, la demostración refuerza que el camión eléctrico puede ser más productivo que sus pares térmicos. Para una empresa, ahorrar tiempo de viaje significa reducir costos operativos y aumentar la utilización de sus unidades. David Muir, gerente de cumplimiento en Multiquip, destacó que “el ahorro de tiempo fue muy sorprendente para el equipo, sobre todo teniendo en cuenta que muchas operaciones dependen de entregas just-in-time”.
No te la pierdas: Este es el mejor camión de 2026: cero emisiones, potencia de sobra y múltiples configuraciones
Además, el trayecto piloto no fue una simple prueba, ya que según NET, este viaje marca el récord de mayor distancia recorrida por un camión eléctrico pesado con una sola carga en Australia.
Para respaldar este tipo de operaciones a largo plazo, la empresa ya tiene planes ambiciosos: está desarrollando un depósito exclusivo para camiones eléctricos pesados en Wilton, al suroeste de Sídney, con capacidad para albergar hasta 50 unidades.
Desde el lado técnico, el camión Windrose utilizado en este ensayo no es una conversión sobre un chasis diésel, sino un vehículo diseñado desde cero para ser eléctrico. Según su desarrollador, su tren motriz está preparado para demandas exigentes, como cargar sus acumuladores en megavatios o su arquitectura, que permite una velocidad y eficiencia muy elevada.
Este tipo de resultados tiene un significado profundo para la transición energética del transporte de carga: muestra que los camiones eléctricos, incluso de gran porte, ya no son una utopía, sino una opción real para empresas de transporte que quieren reducir su huella de carbono sin sacrificar productividad. Para NET, esta demostración aporta un “modelo” para el futuro: combinar energía baja en carbono, eficiencia operativa y tecnología EV para rutas pesadas.
En definitiva, esta prueba de Windrose en Australia impacta en varios frentes. El primero es el ambiental, por la reducción de emisiones. El segundo es operativo, por el ahorro de tiempo y la eficiencia. Y por último estratégico, porque marca un paso tangible hacia una flota de transporte de carga más limpia y competitiva.
Si el mercado global sigue por este camino, los camiones eléctricos podrían dejar de ser solo una tendencia para convertirse en la columna vertebral del futuro del transporte por carretera.


