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La Reina de las Carreteras de Hielo: la conductora que le hace frente al Ártico con su Scania V8

16 de junio de 2025

Arriba de su Scania V8, la Reina de las Carreteras de Hielo atraviesa buena parte de una de las regiones más peligrosas de toda Europa. Un trabajo que muy pocos pueden hacer.

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Karolina Plecha, mejor conocida como “la Reina de las Carreteras de Hielo”, es una conductora experimentada que con su camión cargado atraviesa el crudo invierno en el Círculo Polar Ártico, recorriendo un promedio de 120.000 km al año por peligrosos pasajes donde la temperatura durante este período invernal desciende fácilmente a -20 °C.

Estar a centímetros de rodar por una montaña con un camión o dormir en el bosque y despertar asustado por un animal salvaje que intenta abrir el vehículo son sólo algunas de las situaciones inusuales que vive durante su día a día la esta conductora que de profesional tiene mucho.

La Reina de las Carreteras de Hielo y su vida a bordo de un camión

El apodo de “Reina de las Carreteras de Hielo” no es casualidad (incluso lo usa en su Instagram), ya que no cualquiera puede hacer lo que Plecha hace. Conducir un camión con su respectivo semirremolque en condiciones climáticas extremas con hielo y nieve es todo un reto. Solo imaginar cruzar países como Noruega, Suecia, Finlandia e incluso Rusia con un conjunto de más de 25 metros de largo y 60 toneladas de peso total le pone la piel de gallina a cualquiera.

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Plecha vivió la mayor parte de su vida en Varsovia, Polonia, donde nació, y en 2016 se mudó a Tromsø, una pequeña ciudad de Noruega, donde hizo realidad su sueño de ser camionera. Comenta que en el país nórdico muchas mujeres son camioneras y que es algo completamente normal, pero donde ella vive, en el extremo norte del país y ya dentro del Círculo Polar Ártico, la situación es muy distinta.

“Vi que no había suficientes conductores en esta región, así que saqué una licencia para autobuses y camiones grandes. En Noruega, un conductor es un conductor, sin importar el género. Pero el norte es exigente y hay pocos conductores, sobre todo mujeres. Los propios noruegos dicen que el sur y el norte del país son dos mundos diferentes”, explica la Reina de las carreteras de Hielo.

Esta experta conductora profesional recorre en camión unos 10.000 kilómetros al mes, principalmente por el norte de Escandinavia, pero a veces también va al sur más tranquilo, precisamente a la capital de Noruega, Oslo.

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El camión que maneja suele variar dependiendo del tipo de logística, pero siempre es un Scania V8, entre los que le puede tocar los R560, R620 y S730, y se define como una “conductora de alquiler”, ya que las empresas la contratan para realizar estas misiones reales.

En las entrevistas que suele realizar para diferentes medios, la Reina de las Carreteras de Hielo señala que conduce camiones 6×4 con neumáticos especiales de invierno o incluso cadenas para situaciones más extremas. Dependiendo del camión, hay una máquina que lanza arena y sal delante de los neumáticos para mayor agarre. El “kit de supervivencia”, según Plecha, consiste en llevar ropa muy abrigada, usar siempre guantes de invierno y llevar herramientas como una pala y un martillo.

Las condiciones de los trayectos son definitivamente desafiantes y peligrosas. En esta región es invierno durante ocho meses, lo que significa nieve, hielo y temperaturas bajo cero durante todo el período. Además, está la noche polar, lo que significa que solo hay cuatro horas de luz solar al día durante dos meses. “Mi vida es correr peligro, pero me gusta”, dice la Reina de la Carretera de Hielo.

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Además de las condiciones meteorológicas, las carreteras también requieren una atención especial. “A veces no podemos ver la carretera porque nieva y hace viento. Tenemos que estar completamente concentrados en todo momento porque aquí no hay carreteras anchas. De vez en cuando tenemos que detener el camión y moverlo estratégicamente para conseguir espacio para adelantar, ya que las calles son pequeñas, estrechas y tienen muchas curvas y cuestas. Cuando está muy resbaladizo, el remolque intenta ir más rápido que el camión”, bromea.

Plecha transporta todo tipo de mercancías, como medicamentos y artículos básicos de primera necesidad, pero no suele transportar alimentos. Un detalle fundamental para garantizar que la mercancía llegue en condiciones de uso a su destino final es controlar la temperatura interna del contenedor de carga; de lo contrario, todo se congelará y los suministros se echarán a perder.

Vale la pena recordar que todos los lugares por los que pasa están en el extremo norte del planeta, por lo que la única forma de que las mercaderías lleguen es mediante transporte por carretera.

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Aventuras y sustos nunca faltan en la vida de la Reina de la Carreteras de Hielo. “Una vez, mientras dormía en un paraje salvaje a la orilla del camino, oí un ruido extraño que me despertó. Cuando fui a mirar, era un alce enorme revisando qué había dentro del camión. No sé quién estaba más asustado, si yo o el alce”, dice con humor.

Tener dificultades para abrir el remolque de mercancías también es algo habitual en su día a día. “Una vez se congeló todo y había unos 10 cm de nieve dura y debajo había puro hielo, así que tuve que usar mi martillo y pasar casi dos horas rompiendo el hielo para poder abrir el remolque”.

A pesar de todos los peligros en la carretera, asegura que nunca tuvo un accidente, sin embargo, estuvo muy cerca de tener uno que seguramente hubiera sido fatal. “Solo me llevé un susto muy fuerte una vez, cuando casi me resbalo en un fiordo. El suelo estaba completamente sin agarre y el camión patinaba sobre el hielo con toda la carga balanceándose. Perdí el control del volante y fui directo al borde del fiordo. Incluso abrí la puerta para saltar, pero por suerte el camión se detuvo en la nieve helada a unos 5 cm del borde de la montaña”.

Es fácil entender por qué no hay muchos camioneros en esta parte del mundo. El riesgo de muerte, ya sea por accidente o por condiciones climáticas extremas, es una realidad cotidiana.

Fuente: Autoesporte