El nuevo motor naftero Cummins se lanza al mercado global con potencia de hasta 300 CV. Estará disponible en modelos de Daimler Truck y Paccar para fines de 2026.
En un contexto donde el diésel domina el transporte pesado desde hace décadas y las energías alternativas van copando la escena en pos de reducir considerablemente las emisiones contaminantes, Cummins acaba de dar una noticia que nadie esperaba.
El histórico fabricante estadounidense anunció el desarrollo de un nuevo motor naftero Cummins pensado para camiones de logística urbana y regional, marcando el regreso de la gasolina a un segmento que parecía haberla dejado atrás definitivamente.
La propuesta no solo sorprende por el combustible elegido, sino también por sus socios estratégicos, ya que Daimler Truck y el Grupo Paccar, dos de los mayores fabricantes de camiones del mundo, comenzarán a evaluar esta mecánica en sus futuros modelos.
Nuevo motor naftero Cummins: un block pensado para la logística moderna
El nuevo motor naftero Cummins denominado B6.7 Octane está diseñado específicamente para operaciones de corta y media distancia, donde las exigencias son muy diferentes a las del transporte de larga distancia. En este tipo de uso, factores como el costo operativo, la simplicidad mecánica y las emisiones en entornos urbanos cobran cada vez más relevancia.
Con una potencia que va desde 200 hasta 300 caballos, este propulsor turbonafta de 6 cilindros en línea, 6.7 litros y con hasta 900 Nm de torque máximo, apunta a cubrir un segmento clave del transporte, donde hoy predominan motores diésel de media cilindrada. Además, estará preparado para funcionar con nafta de bajo octanaje, como 87 en Estados Unidos y 92 en Europa, lo que facilita su adopción sin necesidad de combustibles especiales. También se habla de conversiones a GNC (gas natural comprimido), por lo que será un motor bienvenido en países como Argentina y Brasil.
Más allá de la potencia, uno de los puntos fuertes de este motor es su simplicidad. A diferencia de los modernos diésel, no requiere sistemas complejos como la inyección de urea (AdBlue) ni filtros de partículas (DPF), lo que reduce costos de mantenimiento y posibles fallas.
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Este aspecto resulta clave para flotas urbanas, donde los ciclos de uso intensivo y las paradas constantes suelen generar complicaciones en los sistemas de postratamiento de emisiones de los diésel actuales.
Además, al tratarse de un motor naftero, ofrece una respuesta más suave y silenciosa, algo especialmente valorado en entornos urbanos donde el confort acústico empieza a ser un factor cada vez más regulado.
Qué camiones podrán usar el Cummins B6.7 Octane
El nuevo desarrollo de motor naftero Cummins no llega para probar suerte en los distintos mercados. Daimler Truck, que agrupa marcas como Mercedes-Benz, Freightliner y FUSO, y el Grupo Paccar, propietario de DAF, Kenworth y Peterbilt, ya tienen acceso a esta tecnología.
Esto significa que, partir del último trimestre de 2026 y comienzos de 2027, podríamos ver camiones livianos y medianos equipados con este motor naftero Cummins en distintos mercados, especialmente en aquellos donde la transición hacia la electrificación total todavía presenta desafíos.
¿Por qué volver a la nafta?
A primera vista, la decisión puede parecer contradictoria. Históricamente, los motores diésel fueron elegidos por su mayor eficiencia y menor consumo en comparación con los nafteros. Sin embargo, el escenario actual cambió tras la eximición del cumplimiento de las normas de emisiones de CO2 en varios mercados (EEUU encabeza la lista) ante la falta de infraestructura de carga, lo que permite el desarrollo de camiones más eficientes en consumo de combustible.
Es cierto que un naftero consumirá más que un diésel, pero los sistemas de emisiones en los diésel modernos se volvieron cada vez más complejos y costosos, lo que impacta directamente en la operación diaria. En cambio, un motor naftero moderno puede cumplir con normativas ambientales sin necesidad de tantos componentes adicionales.
Además, en ciclos urbanos, donde los recorridos son más cortos y las velocidades más bajas, la diferencia de eficiencia entre nafta y diésel con este nuevo motor naftero Cummins se reduce considerablemente, haciendo que la balanza se incline hacia soluciones más simples.


