La gama Ford Super Duty le dice adiós al V8 de 6.8 litros a gasolina, dejando al potente 7.3 litros apodado con el mismo nombre que el titán como motor estándar.
La marca del óvalo tomó una decisión que sorprendió al mercado de pick ups pesadas en toda Norteamérica: eliminará de la gama Ford Super Duty el motor a gasolina (naftero) V8 de 6.8 litros para la gama modelo 2027, dejando al conocido 7.3 litros “Godzilla” como única opción disponible en prácticamente toda la familia de camionetas de trabajo.
La noticia forma parte de una reestructuración mecánica más amplia dentro de la línea Ford Super Duty, donde también desaparecerá el Power Stroke 6.7 litros turbodiésel de potencia estándar. A partir de ahora, la compañía apostará por mecánicas más potentes y con mayores capacidades de trabajo para simplificar la oferta y reforzar el posicionamiento de sus pick ups.
Por qué las Ford Super Duty eliminan el V8 6.8 litros
El motor V8 naftero de 6.8 litros había debutado hace relativamente poco tiempo dentro de la gama Super Duty, durante la renovación presentada en el año 2023. Básicamente se trataba de una evolución simplificada y de menor cilindrada derivada del enorme 7.3 litros Godzilla, que está disponible desde 2020.
Sin embargo, Ford detectó rápidamente que muchos clientes continuaban inclinándose por el V8 más grande debido a su mayor capacidad de remolque, mejor respuesta bajo carga pese a una diferencia de precio relativamente superior al 6.8 litros.
Desde la propia marca explicaron que la decisión busca “alinearse mejor con las necesidades de los clientes”, dejando como estándar el motor naftero más potente y popular de toda la familia Ford Super Duty. En otras palabras, entendieron que gran parte de los usuarios de este segmento priorizan capacidad de trabajo y prestaciones antes que una pequeña reducción de costo inicial o consumo.
Cómo era el motor que desaparece
El V8 6.8 litros utilizaba una configuración atmosférica asociada a la caja automática TorqShift de diez velocidades y desarrollaba 405 caballos de potencia junto a 445 lb-pie de torque (603 Nm). Si bien ofrecía cifras muy competitivas para una pick up pesada, quedaba claramente por debajo del 7.3 litros Godzilla, que entrega 430 caballos y 485 lb-pie de torque (654 Nm).
No te la pierdas: La Ford F-150 más salvaje: así lograron que esta pick up con motor V8 alcance 1.287 caballos
Además, el 7.3 litros ya era prácticamente obligatorio en varias configuraciones más exigentes de la gama, especialmente en versiones Tremor off road, modelos de chasis cabina y configuraciones orientadas al remolque pesado. Eso terminó dejando al 6.8 litros en una posición incómoda dentro del catálogo, con una demanda aparentemente menor a la esperada por Ford.
¿Qué pasará con los precios de la Ford Super Duty? La gran incógnita ahora es qué pasará con los precios de la gama tras la desaparición del motor más accesible. Hasta ahora, el V8 7.3 litros Godzilla era opcional en varias versiones y requería un desembolso adicional cercano a los 1.500 dólares respecto al 6.8 litros.
Con este cambio, es muy probable que los precios base de las Ford Super Duty aumenten levemente, ya que el motor más potente pasará a formar parte del equipamiento estándar. Lo mismo sucederá con las variantes diésel, debido a que Ford también eliminará el Power Stroke convencional y dejará únicamente disponible el High Output de 500 caballos y 1.200 lb-pie de torque (1.626 Nm).
Pese a esto, Ford parece convencida de que los clientes de este segmento están dispuestos a pagar más por versiones con mejores capacidades de carga, remolque y trabajo intensivo. Con esta decisión, el enorme V8 7.3 litros termina consolidándose como el verdadero corazón naftero de la familia Ford Super Duty.


