La Honda Ridgeline, según confirmaron directivos de la compañía, se bajará de la línea de montaje en Norteamérica mientras se desarrolla una profunda actualización de gama.
La Honda Ridgeline se prepara para atravesar uno de los cambios más importantes de su historia en los últimos años. La marca japonesa confirmó que la producción de su pick up mediana será interrumpida temporalmente mientras trabaja en una renovación integral del modelo.
La decisión responde principalmente a la necesidad de adaptar la camioneta a las futuras exigencias medioambientales y de eficiencia que comenzarán a regir en distintos mercados, especialmente en Estados Unidos. Según trascendió en medios norteamericanos, la interrupción de la producción se extenderá aproximadamente durante 18 meses, período en el que la marca japonesa aprovechará para actualizar profundamente la pick up y preparar una nueva etapa para el modelo.
Honda Ridgeline: una profunda actualización para mantenerse competitiva
Desde hace años, la Honda Ridgeline utiliza un motor naftero V6 de 3.5 litros que se destacad, en palabras de los usuarios, por su suavidad de funcionamiento, confiabilidad y entrega de potencia. Sin embargo, los nuevos requisitos en materia de emisiones y consumo obligan a los fabricantes a replantear sus estrategias mecánicas.
Por ese motivo, Honda ya trabaja en una nueva generación de sistemas híbridos capaces de combinar buenas prestaciones con menores niveles de emisiones contaminantes. La compañía no confirmó oficialmente las especificaciones técnicas definitivas del futuro conjunto motriz, aunque distintas fuentes de la industria coinciden en que la próxima Honda Ridgeline incorporará una configuración híbrida basada en un motor V6 asistido por electrificación.
La medida forma parte de una estrategia más amplia por parte del fabricante para ampliar la electrificación de su gama y reducir el impacto ambiental de sus vehículos sin abandonar por completo los motores de combustión interna. Pero la buena noticia también cae en que la renovación prevista para 2028 no se limitará únicamente al apartado mecánico.
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Según se sabe, la Honda Ridgeline recibirá una actualización integral destinada a mantenerla competitiva frente a una oferta cada vez más amplia dentro del segmento de las pick ups medianas en Norteamérica, donde la Toyota Tacoma es líder absoluta.
Se esperan cambios importantes en el diseño exterior, una modernización completa del interior y una evolución significativa en materia de conectividad, asistencia a la conducción y sistemas de seguridad. Además, la electrificación permitirá mejorar aspectos clave como el consumo de combustible, la respuesta a bajas velocidades y la capacidad de remolque, dos factores cada vez más valorados por los usuarios de este tipo de vehículos.
Aunque Honda todavía no mostró imágenes ni adelantó detalles concretos del rediseño, la expectativa es que la futura Ridgeline adopte una imagen más robusta y moderna para reforzar su posicionamiento frente a competidores tradicionales del segmento.
La confirmación llegó desde Honda
Ante las versiones que comenzaron a circular en Estados Unidos, un portavoz de Honda confirmó que la compañía trabaja en la evolución del modelo y que la estrategia contempla una transición hacia nuevas tecnologías de propulsión.
La marca explicó que “la Ridgeline continuará formando parte de nuestra oferta de productos. La pausa productiva responde a la necesidad de preparar la próxima generación de la camioneta para los desafíos regulatorios y comerciales de los próximos años”.
De esta manera, se busca asegurar la continuidad de uno de sus modelos más particulares dentro del mercado norteamericano. A diferencia de muchas rivales desarrolladas sobre chasis de largueros, la Honda Ridgeline utiliza una arquitectura monocasco derivada de los SUV de la marca, una solución que le permitió destacarse por su confort de marcha y comportamiento dinámico.



