Una Mercedes-Benz Sprinter de origen nacional alcanzó esa cifra en Chile tras dos décadas de trabajo intenso distribuyendo alimentos para mascotas.
Pocas veces un vehículo utilitario liviano logra convertirse en símbolo de confiabilidad absoluta. Son modelos que en mayoría de casos no paran, convirtiéndose en herramientas de trabajo para aplicaciones de reparto intensas en plenas ciudades, con arranque y paradas constantes, o bien para unir grandes distancias.
Si bien no es la primera vez que escuchamos de una Mercedes-Benz Sprinter que alcanzó el millón de kilómetros, esta es muy especial porque si bien fue comprada por su dueño en Chile, la unidad fue fabricada en Argentina, en el centro industrial de Virrey del Pino, Buenos Aires.
Un millón de kilómetros con el motor original: otro hito para la Mercedes-Benz Sprinter
La protagonista de esta historia pertenece a Cristián Alegría, un empresario veterinario de la ciudad chilena de La Unión, en la Región de Los Ríos. Desde 2006, la Mercedes-Benz Sprinter 308 CDI trabaja diariamente para la distribución de productos de la veterinaria Skylo, recorriendo rutas exigentes del sur chileno entre ciudades como Victoria y Quellón, atravesando lluvia, frío, caminos extensos y jornadas de trabajo constantes.
Lo más impactante de este caso no es solamente la cifra del odómetro, sino el hecho de que la Mercedes-Benz Sprinter nunca necesitó abrir su motor. Según explicó Kaufmann, representante oficial de la marca alemana en Chile, la van mantuvo intacto su impulsor turbodiésel OM611 LA durante todo este tiempo gracias a un mantenimiento extremadamente riguroso y al cumplimiento estricto de los servicios programados.
Ese propulsor corresponde a un cuatro cilindros turbodiésel de 2.2 litros que entrega 82 caballos de fuerza y 200 Nm de torque, asociado a una caja manual de cinco velocidades y tracción trasera. Puede parecer una cifra modesta para estándares actuales, pero justamente esa simplicidad mecánica fue clave para alcanzar semejante durabilidad en condiciones de trabajo reales y exigentes.
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La unidad utilizada por Alegría corresponde además a una de las configuraciones más compactas de la gama Mercedes-Benz Sprinter de aquella época, con 4,89 metros de largo, distancia entre ejes de 3 metros, techo bajo y ruedas traseras simples. Una fórmula que priorizaba eficiencia, maniobrabilidad y bajo costo operativo para repartos regionales intensivos.
Y, como si fuera poco, además de que esta Mercedes-Benz Sprinter ya logró alcanzar el millón de kilómetros, su dueño decidió adquirir otras dos unidades para tener un respaldo y poder continuar con su negocio sin interrupciones. La segunda unidad alcanzó los 600.000 kilómetros antes de venderla, mientras que la tercera, que todavía forma parte del team, ahora tiene 547.000 kilómetros.
La reacción de Mercedes-Benz Argentina tras conocer el récord
El récord llamó rápidamente la atención de Mercedes-Benz y también de la propia planta argentina donde fue fabricada la unidad. Como reconocimiento por el logro, la marca invitó a Cristián Alegría y a su esposa a visitar el Centro Industrial Juan Manuel Fangio, ubicado en las afueras de Buenos Aires, precisamente la planta desde donde salió exportada esta Sprinter hacia Chile hace dos décadas.
Lo más curioso es que el viaje hacia Argentina también se realizó por carretera utilizando la misma Mercedes-Benz Sprinter, sumando otros 3.000 kilómetros al odómetro (ida y vuelta). Allí fueron recibidos por directivos de Prestige Auto, hoy responsable de las operaciones de la marca en el país, y responsables de la fábrica, quienes celebraron este caso como una demostración concreta de la durabilidad que históricamente caracterizó al utilitario con pasaporte argentino.
Actualmente, la Mercedes-Benz Sprinter de producción nacional continúa siendo uno de los vehículos comerciales más reconocidos de la región y gran parte de su producción sigue destinándose a mercados de exportación. Casos como este refuerzan la reputación del modelo como una herramienta de trabajo capaz de soportar exigencias extremas durante años sin comprometer confiabilidad ni mecánica.



