Stellantis presentó en la IAA 2026 un utilitario autónomo y eléctrico desarrollado junto a UQI Robotics, pensado para transformar la logística de última milla.
La idea de un vehículo de reparto sin conductor dejó de ser exclusivamente una cuestión de ciencia ficción y empieza a tomar forma en diferentes proyectos destinados a aplicaciones concretas. Uno de ellos es BOW, sigla de Box-on-Wheels, el nuevo concepto de Stellantis Pro One que fue presentado en la IAA Transportation de Hannover.
El proyecto combina electrificación, conducción autónoma, conectividad y servicios en una misma plataforma, aunque todavía se encuentra en una etapa de validación. Por eso, más que anticipar un próximo lanzamiento, BOW permite conocer cómo imagina el grupo algunos de los futuros vehículos destinados al reparto urbano.
Cómo es el utilitario autónomo BOW de Stellantis
BOW fue concebido desde el comienzo como un vehículo para transportar mercadería y no como una adaptación de un utilitario convencional. Su diseño prescinde de los elementos necesarios para un conductor y concentra el espacio disponible en la función logística.
El concepto es un utilitario autónomo y 100% eléctrico, y fue desarrollado para realizar tareas de distribución urbana y entregas de última milla. Además de desplazarse sin intervención humana directa, Stellantis plantea utilizarlo como una plataforma conectada capaz de integrarse con diferentes servicios y operaciones de una flota.
La compañía no difundió por el momento datos técnicos como capacidad de batería, autonomía, carga útil o los sensores utilizados para la conducción autónoma. Por lo tanto, esos aspectos todavía forman parte de lo que queda por conocer del proyecto.
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Para qué aplicaciones logísticas fue creado BOW
El principal objetivo del utilitario autónomo está puesto en la distribución de mercancías en ciudades, sobre todo en recorridos directos a destino donde los vehículos realizan trayectos repetitivos y definidos. Sin embargo, el campo de utilización previsto es más amplio. BOW también fue pensado para circular en zonas de acceso restringido, áreas urbanas con límites de emisiones y otros espacios donde las operaciones puedan estar controladas.
Entre las aplicaciones mencionadas por Stellantis aparecen fábricas, hospitales y aeropuertos, además de las tareas de logística urbana. En estos entornos, la autonomía podría integrarse con sistemas de gestión de flotas y diferentes servicios para adaptar el vehículo a las necesidades de cada operador.
De esta manera, el utilitario autónomo no se limita a reemplazar al conductor de un furgón de reparto. El objetivo es evaluar un modelo en el que el propio vehículo forme parte de un ecosistema logístico conectado.
Stellantis y UQI Robotics: cuándo podría empezar a operar
Para desarrollar BOW, Stellantis Pro One se asoció con la joven empresa china UQI Robotics, compañía especializada en inteligencia artificial, robótica y conducción autónoma. Mientras Stellantis aporta su experiencia en vehículos comerciales y el conocimiento de las necesidades de los clientes profesionales, UQI suma el componente tecnológico vinculado con la autonomía y la robótica.
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Las primeras acciones de validación estarán concentradas en Europa, donde ambas empresas evaluarán el rendimiento operativo, el valor para los clientes y la posibilidad de escalar la solución. Más adelante podrían analizarse otros mercados internacionales.
Por ahora, Stellantis no estableció una fecha para que BOW entre en producción o comience a prestar servicios comerciales, si bien debería ser antes de 2030. El vehículo mostrado en Hannover funciona como una prueba de concepto para estudiar cómo podrían combinarse autonomía, electrificación, conectividad y servicios en la logística del futuro.


